Los ánimos y las perspectivas de los exportadores de jugo concentrado de uva han empeorado: en tan sólo un mes se ha producido una nueva baja del precio internacional de 12,5%, lo que ubica la tonelada actualmente a U$S 700; una cifra que es exactamente la mitad de lo que valía en marzo del año pasado, según datos brindados ayer por la Cámara de Exportadores de Mosto. Con el precio del 2014 el sector tenia una rentabilidad aceptable, pero al caer a la mitad; aseguran que ya no alcanza para mantener el negocio teniendo en cuenta que el costo de elaborar una tonelada de concentrado ronda los U$S 500.

La caída del precio, sumado a la falta de competitividad del mosto argentino frente al de otros países competidores, por el aumento de costos en dólares que ha sufrido y la inflación interanual calculada por el sector en 30%, ha causado alarma e incertidumbre en los exportadores locales que temen por los negocios que puedan concretar en el 2015. “Nosotros a esta altura teníamos cerrados contratos por el 50 por ciento de la exportación anual, y ahora sólo tenemos cerrados el 15 por ciento”, se lamentó Gustavo Juri, de la firma Enav SA.

Sucede que, para colmo, el año pasado no se logró vender todo el mosto producido, ya que se exportaron 117.000 toneladas de un total elaborado de 170.000. Ese stock de 53.000 toneladas se sumará a la elaboración en marcha donde se tendrá que destinar el 35% de la uva cosechada a las mosteras, según el acuerdo firmado por los gobiernos de San Juan y Mendoza, lo que producirá otras 170.000 toneladas. En el sector consideran “inviable” poder comercializar este año las 220 mil toneladas disponibles de mosto nuevo y del excedente, con el actual escenario. Por eso algunos ya comenzaron a insinuar que si el precio sigue en picada no van a comprar más uva. “Hay industrias que ya nos advirtieron que no van a recibir más uvas, y las que sí lo estamos haciendo ya estamos corriendo un riesgo”, dijo Juri.

Sergio Colombo, gerente de la Cámara de Exportadores, agregó que “una importante elaboración de mosto este año sin dudas que no colaborará, con un cumplimiento de una pauta diversificadora cercana al 35% como la establecida por los gobiernos provinciales quizás acote los stocks de vinos blancos, con resultados inciertos sobre los precios de los mismos ya que el consumo doméstico está resentido; pero con mayores stocks de mosto que más aún presionarán al sector”.

Para Martín Materia, de Mosto Mat, “un porcentaje tan alto hizo que la situación se agrave más. Tenemos un excedente del año pasado y ahora una nueva elaboración, los clientes y brokers del mundo saben de nuestro volumen y deciden en función de eso el precio. Hace un mes atrás teníamos expectativas de que vuelva a los valores históricos, de 850 a 900 dólares la tonelada, pero hoy nos encontramos con que siguen cayendo los precios y no se sabe hasta dónde puede llegar, porque que haya caído 100 dólares en un mes nos sorprendió a todos”.

No obstante, en el sector, ninguno de los elaboradores consultados arriesgó qué volumen de mosto se llegará a elaborar este año. “No sabemos, hay mucha incertidumbre”, dicen en la Cámara de exportadores. “La situación internacional lamentablemente parece no generar un horizonte promisorio para los próximos meses, lo cual complica la decisión direccionada a la elaboración y producción de mosto. Con valores perforando los 700 dólares la tonelada, son escasas o casi nulas las posibilidades de rentabilidad para toda la cadena, por lo menos para el 2015”, reflexionó Colombo.

Impacta a todos

El precio de venta al mundo no sólo achica la facturación y rentabilidad de los que exportan, ya que se traslada de inmediato al productor o bodeguero chico que tiene la materia prima, el mosto sulfitado; y al viñatero que provee las uvas. El Gobierno este año ayudó al eslabón más débil al subsidiar al productor buena parte del precio de la uva: el industrial la comprara a $0,85 el kilo y el Estado le dará otros $0,75 al viñatero para que se lleve al bolsillo al menos $1,60, lo mismo que el año pasado. El litro de mosto sulfitado en tanto bajó de $1,40 el litro en enero a $1,20 en marzo, lejos de los $2,10 que valía el litro en marzo del año pasado.

Hacia fines del año 2012 y durante buena parte del año 2013 el valor de la tonelada de Jugo Concentrado de Uva alcanzó sus niveles máximos de precios de venta, al llegar a los U$S 2.000, superando todos los récords de su historia. En ese momento, el mosto sulfitado en el mercado interno también llego a un récord de precio de venta de $2,60, superando por primera vez en la historia vitivinícola al tinto genérico, que cotizó a $2,40.