Una noticia muy importante que vale la pena resaltar en el mercado de vinos y que el sector de la cadena vitivinícola debe valorar como algo sin precedentes en el mundo: la creación del Mercado de Productos Argentinos (Merproar). Se trata de la puesta en marcha del mercado electrónico de productos argentinos, en el cual se llevan a cabo transacciones de productos físicos, y que ha comenzando por la comercialización de mostos y vinos. Es una interacción público-privada cuya primera operación la realizó el Gobierno de Mendoza con una oferta de mosto y que se compró por esta vía.

Es un espacio virtual donde compradores y vendedores de vinos, mostos y uva se van a poder encontrar, hacer sus ofertas y cerrar operaciones de compra-venta de sus productos desde cualquier parte del país o del mundo vía internet y a través de un agente de bolsa y operador de mercado. Será un sistema similar al que manejan los mercados del petróleo y soja.

Se pretende asegurar la calidad de los productos y su existencia física, generar transparencia, reflejando y haciendo públicas todas las operaciones, lograr alta competencia de precios y agilizar las transacciones en las que se compran y venden vinos de terceros a granel o fraccionados, mosto y uvas. A nivel mundial no existe un mercado similar al Merproar, conjunto de productos físicos heterogéneos, con mercados electrónicos de avanzada.

Este sistema rige desde este mes y fue avalado por los gobiernos de Mendoza, San Juan, el INV, la Bolsa de Comercio de Mendoza, el Mercado de Valores de Mendoza y la Subsecretaría de Valor Agregado y Nuevas Tecnologías de la Nación. Se tenían datos de que cada 10 operaciones 6 eran rechazadas por problemas de calidad y aquí se generaba un conflicto entre vendedor y comprador.

En ese sentido, el INV viene trabajando desde el 2005 en un programa financiado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) que establecía un formato de un mercado electrónico de vinos y mostos y se concluyó que era necesaria la existencia de un sistema electrónico en el INV. Ese trabajo fue iniciado durante la presidencia de Raúl Guiñazú y luego en el año 2009 con Guillermo García se profundizó y se logró que todos los establecimientos vitivinícolas del país pudieran tener un sistema electrónico en su bodega que facilitara este mecanismo de transacción o conocimiento entre vendedor y comprador.

Con un aporte del Gobierno nacional de 1,4 millones de pesos, provenientes de la reducción de los derechos de exportación, este mercado podrá sostenerse durante el primer año y ha posibilitado la construcción del primer Banco de Muestras (ya está terminado -cámara frigorífica y las cavas para el área de degustación-), un desarrollo de software y el gasto operativo de funcionamiento. Este Banco de Muestras está en la sede central del INV en Mendoza y recibirá, calificará y almacenará las muestras de vino de los lotes que se venderán en forma electrónica.

En función de las cifras dadas por el presidente del INV, Guillermo García, se tiene mucha esperanza en este mercado, ya que en este año se llevan cerca de 9.000 operaciones en el mercado de traslado por más de 1.700 millones de pesos de vinos y mostos en todo el país y con un 80% de esas operaciones al contado, lo que abre las puertas a un mercado de futuros.

Comenzará a operar desde Mendoza y para todo el país. Funciona sobre una plataforma electrónica que permite operar en tiempo real a compradores y vendedores de productos, como asimismo ingresar y observar las operaciones a cualquier interesado del país o del exterior

El INV va a garantizar la calidad y existencia de vinos y mostos, ya que el Banco de Muestras de Merproar funciona en el organismo y es el responsable de analizar los productos, mostrando estos estudios en la web del mercado.

Mientras un producto se encuentra ofertado, y hasta la concreción de su venta, el mismo estará indisponible para otras operaciones, asegurando calidad y volumen. La adhesión al sistema es voluntaria y los que no quieran entrar, van a poder seguir comprando y vendiendo vino como hasta ahora.