Luego de una nueva reunión que tuvo como eje el resurgimiento de la fábrica de motocicletas Maverick, los empresarios dueños de Corven garantizaron que el total de la mano de obra que necesite la industria será sanjuanina.

De todas maneras no pudieron anticipar la cantidad de puestos de trabajo que generará el nuevo despertar de la planta, dado que aún no definen los modelos que se ensamblarán.

Pasa que la decisión que estaba prácticamente tomada ahora está dilatada para aguardar un anuncio político a nivel nacional. Es que las motos que ingresan desde afuera ya armadas tienen el mismo arancel que las que se ensamblan en el país y los empresarios esperan un anuncio que marque la diferencia para expandirse, según precisaron Leandro Iraola, presidente de Corven y su socio, el expiloto Marcos Di Palma.

‘Lo que sí le aseguramos al Gobernador es que la mano de obra que contrataremos será de San Juan pero también debe ser eficiente porque la cantidad de gente va directamente ligada al volumen de producción que debe realizarse y eso todavía no lo definimos’, aseguró Iraola. Los modelos de la marca demandan distinta cantidad de mano de obra, por lo que están estudiando si traerán muchas variedades que son más básicas o quizás traen para ensamblar acá menos variedad pero de los modelos que requieren de mayor producción.

‘La idea es ensamblar en San Juan y buscar la manera de regionalizar para despachar directamente desde acá’, dijo el presidente de la firma. Igualmente, los interesados afirmaron que una vez que se de una modificación que favorezca la industria nacional del sector, automáticamente llegarán a la provincia para volver a poner en funcionamiento la planta pocitana que tuvo vida desde el 2008 y hasta fines del 2015 cuando quedó frenada.

‘Pueden pasar dos o tres meses, es algo que no corre por cuenta nuestra pero sí hay indicios del Gobierno nacional de que el anuncio con la diferencia de porcentajes de aranceles se va a hacer’, indicó el industrial. Claro, una vez que se abrieron las importaciones, quedaron tuercas que ajustar y la industria de las motos es una de esas porque quien trae una de afuera lista para usar paga un 20% de arancel, el mismo porcentaje que si la compra desarmada o dentro del país. ‘El Gobierno nacional está pro industria nacional de motos y pensamos que se van a dar las medidas porque hay varios importadores que han ampliado la importación en cuanto al año pasado’, manifestó el empresario. Por su parte, Di Palma aseguró que en concreto lo que esperan es que se anuncie que quien traiga una moto armada tenga que pagar un arancel del 35% o 40%. ‘Queremos que el valor agregado que ponemos en Argentina sea equiparable con la que entra armada’, señaló el expiloto.