Los principales empresarios de la construcción del país coinciden y ponen el acento en que es necesaria una actualización a nivel nacional de la fórmula que revisa los costos de las obras públicas. El planteo se debe a que se apunta a contrarrestar el impacto inflacionario, ya que aseguran que los precios quedan desfasados debido a que las obras suelen durar 2 ó 3 años y que se corre el riesgo de la paralización de los trabajos. Desde la Cámara Argentina de la Construcción (Camarco) vienen planteando el tema a la Nación, pero no han tenido respuestas, por lo que algunos de sus miembros señalan que será tarea del próximo Presidente revisar este punto o reducir la inflación.
La postura de Camarco quedó reflejada ayer en la reunión número 127 del Consejo Federal de la entidad que se realizó en la provincia bajo la organización de la Cámara de la Construcción local, que preside César Borrego. Desde el titular de la institución, Juan Chediack, incluyendo a 5 miembros del Consejo Ejecutivo, manifestaron que la llamada redeterminación de precios debe ser renovado.
La obra pública establece un mecanismo de adecuación de precios, que debe ser solicitado por la empresa contratista, cuando los costos de los insumos hayan experimentado un determinado incremento. A nivel nacional, según el decreto de 2002, la variación promedio de los precios de las materias primas o mano de obra debe ser superior en un 10% a los del contrato. Los empresarios señalaron que el esquema vigente no reconoce todos los costos y que es demasiado lento, dado que hasta que sale la aprobación, la inflación ya tuvo su impacto. Cada provincia fija para las obras locales su propia redeterminación de precios. En San Juan, se produce cuando los costos reflejen una variación promedio superior a un 2% en el denominado "Coeficiente de Variación de Referencia" (CVR). La fórmula fue aceptada por los empresarios sanjuaninos, al punto de que Borrego señaló que "en la provincia no hay ninguna obra parada".
En el orden nacional, Gustavo Weiss, dueño de la empresa Eleprint, dijo que "la única forma de ejecutar una obra a lo largo de años es que haya una actualización de los precios. Si ésta no representa la realidad, tenemos un precio que se va deteriorando y en algunos casos se hace imposible continuar la obra". Su colega Ricardo Griot, de la firma Pecam, manifestó que el mecanismo "está previsto para la inflación de un dígito. Con una inflación de más de un 20% es un problema serio". En el mismo sentido se expresó Federico Bensadon, de la compañía Enaco, quien agregó que "el sistema sólo funciona para obras de corta duración". Por su parte, Juan Castelli, manifestó que el actual mecanismo "ha dejado hace un largo tiempo de representar los verdaderos costos e incrementos que tiene nuestra actividad". Aldo Roggio, dueño del Grupo Roggio, destacó que "lo primero que hay que corregir es que no haya inflación, si no hay inflación no tenemos mucho que discutir de redeterminación de precios". En esa línea, Castelli expresó que "la tarea del próximo presidente será alinear una de las dos variables: el método de redeterminación de costos o la inflación".

