En lo que resta de este mes, el Ministerio de Salud de la Nación enviará a San Juan 5 millones de pesos que serán destinados a comprar el equipamiento que se instalará en el nuevo Hospital de Albardón. El compromiso se selló ayer en una reunión que mantuvo el ministro Oscar Balverdi con uno de los funcionarios más cercanos a su par nacional, Juan Manzur, y es clave para poder avanzar en la última etapa de la obra que beneficiará a más de 40 mil sanjuaninos. Con la nueva partida, se completan los 20 millones de pesos de financiamiento que había prometido la gestión kirchnerista para el nosocomio.

La ayuda nacional había sido anunciada el año pasado por el propio Manzur en una visita que hizo a la provincia y se suma a los aportes que ya recibió la administración giojista para ejecutar nuevos centros de salud en los últimos años, como los hospitales de Media Agua y Pocito y el microhospital de Huaco, entre otros. Inicialmente se habían enviado 15 millones de pesos que fueron destinados a la obra de ingeniería y estaba pendiente la fecha de desembolso de los últimos 5 millones.

Según Balverdi, el secretario Administrativo y Contable del Ministerio de Salud de la Nación, Eduardo Garvich, le dijo que está todo listo para que la última partida sea transferida en el transcurso de enero. En la práctica es un alivio, porque permite que las autoridades locales avancen sin problemas en los procesos de compra de los equipos que necesitará el hospital albardonero.

Entre otras cosas, con los recursos está previsto adquirir un mamógrafo, un ecógrafo, un equipo de rayos X, instrumental quirúrgico y desfibriladores. Todo será por licitación y la intención oficial es que esté instalado apenas se entregue la obra, para que empiece a funcionar cuanto antes.

El nuevo nosocomio, que terminará costando algo más de 40 millones de pesos, está en un 85 por ciento de ejecución y de no mediar contratiempos, la empresa constructora debería entregarlo en el mes de marzo. Los obreros ya están encarando los trabajos finales, que consisten en detalles de pintura, pulido de pisos, la colocación del equipamiento (mobiliario como lavadoras, heladeras comerciales y de laboratorio, cocina, armarios, entre otros).

La obra supone más y mejores servicios médicos para los ciudadanos que asisten regularmente al Hospital de Albardón, con el objetivo de lograr una verdadera descentralización que permita descomprimir a los grandes nosocomios, como el Rawson y el Marcial Quiroga. Además de que la capacidad de internación crecerá exponencialmente, de 6 a 54 camas, el nosocomio contará con áreas de radiología, ecografía y mamografía, una sala de kinesiología, un amplio lugar de rehabilitación, un laboratorio de análisis clínicos, un sector de urgencia con 2 consultorios, 4 box de atención, 1 shock room y una sala de yesos. También tendrá un área administrativa, amplias salas de esperas, morgue, depósitos, lavandería, cocina comedor y lugares para seguridad policial.

A la hora de funcionar, el esfuerzo financiero debería traducirse en un aporte clave de carácter social para miles de familias sanjuaninas. Pasa que el hospital tiene un amplio radio de incidencia que incluye a unos 43 mil habitantes de los departamentos Albardón, San Martín y Angaco, que desde ahora tendrían a la mano muchos más servicios médicos como para no tener que desplazarse hasta el centro de la ciudad.