El gobernador Gioja sorprendió ayer con una jugosa propuesta de crédito "para el sector productivo, con fondos propios llamada "Línea 100": En medio del acto en Casa de Gobierno con la ministra de Industria Giorgi saltó al ruedo con un plan de $100 millones destinado a financiar todas las ramas productivas para inversiones en capital de trabajo y compra de bienes, con una tasa subsidiada por el Estado que en promedio será del 13,5%, casi 7 puntos menos que las que están vigentes en el mercado financiero argentino.

En la operatoria interviene el Banco San Juan y los que pueden emprender el camino para conseguir los fondos son los de sectores agrícolas, ganaderos, comerciales, industriales, mineros y de construcción, que podrán calificar para los préstamos oficiales.

Según se informó ayer, de los $100 millones que el Estado pone sobre la mesa, $50 millones serán para créditos de hasta 24 meses de plazo; mientras que los restantes $50 millones tendrán como destino créditos de hasta 48 meses de plazo. La provincia para ello va a comprometer $8 millones para el subsidio de tasa de interés parcial.

Según detalló el Gobierno, cuando en el mercado la tasa de interés de un crédito supere el 20%, el subsidio estatal actuará de distintas formas para reducir o amortiguar ese interés: En detalle, para el caso de que la financiación sea de hasta 12 meses, la tasa se ubicará en el 13,5%. Pero si el plazo es de 12 a 24 meses, llegará al 15,5%. En sintonía, si el crédito es de 24 a 30 meses de lapso para pagarlo, la tasa subirá hasta el 16,0%. Y por último, en los créditos que superan los 30 meses de plazo y que se extienden hasta 48 meses, se tendrá en cuenta una ecuación bancaria-financiera que es la resultante de la tasa promedio de los bancos privados para plazos fijos en pesos y a 30 días de plazo, sumando 5 puntos.

El camino al crédito, que no tiene monto mínimo ni máximo sino que el mismísimo Ministerio de la Producción evaluará proyecto por proyecto y una vez que tenga el OK, luego de determinar su viabilidad técnica y fundamentalmente económica, recién será el que notificará al Banco San Juan. Una vez ahí, los productores tendrán que pasar por el tamiz bancario, que será el último escollo para que el dinero llegue al bolsillo del solicitante y se materialice la inversión.