La construcción privada de casas y departamentos, uno de los motores de la economía local, en el 2012 empezó a mostrar señales de alerta porque se ha desacelerado el ritmo con que vino creciendo en los últimos tiempos, según surgió de un sondeo entre empresarios del sector local. La inflación, la incertidumbre por conflictos nacionales y el temor por los ‘ruidos’ de la economía son las causas que esgrimen desde las empresas constructoras. El único sector que escapa a este panorama es el minero, que sigue dinámico (ver aparte). Pero la construcción de casas y departamentos en San Juan ya no tiene la aceleración de otras épocas. ‘Se está notando ahora, hace unos meses, no. Se percibe claramente porque la gente que venía a invertir, ahora invierte menos. Lanzás un desarrollo inmobiliario y siempre hay inversores para hacer el negocio, ahora cuesta mucho que vengan. Además los que quieren comprar son menos. Eso es un parámetro claro, cuando tenés menos gente interesada es una señal de que algo no camina’, opinó el empresario constructor Fernando Suárez, desde la empresa Perfil. Para Suárez, que también preside la Cámara Argentina de la Construcción, la causa es la inflación. ‘Yo lo atribuyo a la incertidumbre que genera la inflación, pero además de ser creciente, los datos que hay no son ciertos, por un lado hay una inflación real y otra del INDEC que informa índices diferentes’, agregó.

Julio Nacusi, otro empresario del sector también coincidió en el parate: ‘Ha habido un gran freno en la construcción privada. La pública y la minería, no, pero en el resto del sector privado una cosa fue hasta noviembre y otra ahora; a partir de diciembre hubo un cambio’, dijo. Nacusi puntualizó el freno en los compradores ‘tanto los que compran para invertir como los que necesitan la unidad para vivir, creo que eso es por una cuestión de temor de la gente en la adquisición de departamentos y casas. Y lógicamente, eso frena la inversión privada nueva en construcción’, sostuvo. ‘Creo que la gente tiene temor, incertidumbre. Hay muchas discusiones a nivel nacional, muchos conflictos políticos y eso genera ruido en la economía. Los inversores dicen la pucha, voy a esperar un poquito’, agregó el empresario.

‘El nivel es bastante sostenido en el sector privado, pero indudablemente, no sigue con el nivel de aceleración que traía’, dijo por su lado Dino Minozzi, desde la Cámara de la Construcción e Inmobiliaria, quien también opinó que el mayor freno se produjo en el sector comprador. ‘A los inversores no les rinden los dólares ni la plata en el banco que sigue con tasas negativas, entonces sigue invirtiendo en ladrillos. La oferta sigue creciendo pero se ha frenado la demanda. Es probable que ocurra como en otras plazas que en el futuro tengamos unidades sin habitar en manso de inversores y la gente no tiene casa’, agregó. Los constructores temen que la inflación afecte también a la oferta: ‘el precio de la unidad tiene un techo marcado por la oferta y la demanda y está muy firme; en cambio, la mano de obra y materiales siguen subiendo en forma sostenida’, dijo Minozzi.