En poco tiempo, los exportadores de aceite de oliva ya no tendrán que mandar sus muestras a Bahía Blanca para analizar la calidad de su producto, ya que el gobierno de la provincia trabaja para que esos análisis se realicen acá, en el Instituto de Investigaciones Tecnológicas (IIT), que depende del Ministerio de la Producción.
Ayer, el gobernador José Luis Gioja visitó el edificio y señaló que la meta es lograr insertar el IIT a la red del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Alimentaria (SENASA). "Vamos a hacer todo lo que tengamos que hacer para que el instituto tenga un laboratorio que sirva al SENASA y ser de los primeros del interior del país". Eso significa que podrá analizar y avalar cualquier producto de origen vegetal, con respaldo legal.
El instituto tiene cinco departamentos altamente equipados para realizar estudios de todo tipo, desde análisis de agua y suelo, hasta de productos para el consumo; y tiene profesionales capacitados para ello. Pero para hacer estudios de calidad certificada de un producto, primero deberá realizar su propia certificación de calidad como laboratorio.
El director del IIT, Ricardo Sierra, dijo que en un año más estarán certificando las normas de gestión ISO 9.000, que indican que el proceso de gestión del laboratorio es bueno. "Pero algo más importante, dijo Sierra, es acreditar las normas ISO 17.025, que avalan los resultados del laboratorio, asegura que son creíbles y absolutamente confiables".
Una vez obtenidas estas certificaciones, estará en condiciones de dar el servicio a las empresas que podrán hacer analizar en esa entidad sus productos.
El ministro de la Producción, Raúl Benítez, dijo que "lo que hacemos es abaratar costos de producción, simplificando el proceso de exportación y ayudando así a ser más competitivos a los exportadores, porque podrán analizar acá las muestras y no tendrán que enviarlas a Bahía Blanca", dijo Benítez.
El director de Laboratorios del SENASA, Mario Gómez, también estuvo ayer visitando el instituto y dijo que se analizará la integración del establecimiento a la red de laboratorios nacionales. Para eso deberá tener un manual de calidad, un sistema de gestión de calidad, procedimientos escritos, deberán pasar un test de eficiencia y una inspección in situ.

