En las últimas dos semanas se produjo una reactivación de la compraventa de dólares en la plaza sanjuanina, tras esfumarse esta operatoria entre fines del 2015 y la primera semana del 2016, luego de que el gobierno anunció el fin del cepo el pasado 16 de diciembre. Pero según admitieron en bancos y casas de cambio esta semana, este repunte es atribuido ahora a la demanda por las vacaciones: la mayoría de la gente que acude a comprar divisas lo hace principalmente para hacerse de billetes para viajar al exterior, especialmente para vacacionar en playas de Chile y Brasil. Y en menor medida se siguen realizado operaciones de clientes para atesorar billetes verdes. ‘’La gente que viene a comprar es para irse de vacaciones’’ explicaron ayer en Cambio Santiago, el único comercio de este tipo con autorización del Banco Central que queda en la Capital sanjuanina, y donde desde hace unos días se pueden ver filas de clientes en la vereda esperando su turno para comprar divisas, una postal que había desaparecido durante los últimos años del gobierno kirchnerista.

De todos modos, cuando ya no hace falta la autorización de la AFIP para comprar dólares y desapareció la brecha cambiaria con el paralelo, no se ha vuelto a registrar el ritmo de movimientos de la previa al levantamiento del cepo cambiario. ‘’Si antes del cepo se hacían 100 operaciones, hoy se hacen 60’’, admitió ayer el gerente comercial de uno de los bancos con mayor movimiento en la provincia. En esa misma entidad también coincidieron en que la demanda subió por las vacaciones, ‘’ya que los primeros días de la liberación del cepo, y hasta principios de enero; las transacciones fueron muy escasas’’. ‘’Aquí cayó a menos de la mitad la compra de dólares, solo vienen los que precisan para vacacionar o viajar al exterior. ¿Por qué? Pienso que porque ya no hay dólar paralelo. Antes compraban a dólar oficial y ganaban frente al precio del paralelo’’ explicó el oficial de un banco público-privado. En sintonía, otro empleado de una entidad pública agregó que ‘’ya no hay colas en los bancos porque desapareció la brecha con el paralelo’’, y agregaron que el actual movimiento de demanda ‘’es para salir fuera del país’’.

Efectivo vs. cuenta bancaria

En las pizarras de la casa de cambio céntrica el dólar se podía comprar a 14,30 pesos, mientras que para la venta la cotización era de 14 pesos. En ese local se absorbe hoy toda la demanda de divisas que no quieren o no pueden operar con los bancos, precisamente porque el demandante no posee una cuenta bancaria que permita debitar los montos requeridos. En estos casos los clientes pueden comprar hasta 500 dólares por persona con dinero en efectivo, aunque deberán pagar un impuesto del 5 por ciento, dispuesto por el gobierno macrista para desalentar la informalidad y alentar la bancarización.

Lo único necesario para ir a comprar dólares (o pesos chilenos o reales) es llevar una fotocopia del Documento Nacional de Identidad y firmar una declaración jurada emanada por una circular del banco Central, ya que no se requiere más la autorización de la AFIP. La comunicación A 5850 del Central estableció que, para montos mayores a 500 dólares, la transacción deberá hacerse con débito en una cuenta bancaria.

No obstante, en los bancos consultados dijeron que todas las ventas se realizan a través de cuentas bancarias, y que no se venden divisas con efectivo. ‘’Esto se hace como un método de prevención del lavado de dinero, trabajamos solo con nuestros clientes y con los fondos declarados. Cada banco analiza la operatoria y perfil de ingresos de sus clientes’’ dijeron en voz baja en un banco local.