Ayer se aprobó la creación de la nueva empresa provincial de gas y aunque todavía no hay precisiones sobre su puesta en marcha, en la administración giojista calcularon que para empezar a funcionar necesitará unos 50 empleados. Una de las opciones bajo análisis es que absorba la actual estructura de la Dirección de Redes de Gas, pero no será tarea fácil porque algunos trabajadores no están dispuestos a irse del Estado.
La aprobación para la puesta en marcha de Gas Provincial Sociedad del Estado (GPSE) tuvo lugar en la sesión de la Cámara de Diputados, con el apoyo de todos los bloques parlamentarios. En el Gobierno sanjuanino hay apuro para que empiece a funcionar porque quieren dotar del fluido a varios departamentos que hasta ahora no cuentan con el servicio y la nueva empresa será la herramienta que hace falta. La idea empezó a tomar forma a partir del retraso en la ampliación de las red de gas domiciliaria en los barrios en construcción y ante el temor de que el problema se agudice con la nueva tanda de viviendas para el sector de clase media que el Gobierno va a sortear a partir de los próximos días.
Para darle agilidad a la puesta en funcionamiento de la nueva compañía, una posibilidad es que se utilice la estructura de la dependencia oficial especializada en la materia, que cuenta con personal administrativo, técnicos y empleados de obra. Estos últimos son los encargados de reparar cualquier problema por pérdidas en el suministro en los edificios públicos, por ejemplos escuelas, puestos policiales o centros de salud. No obstante algunos de los trabajadores no están dispuestos a perder los años de antigüedad que acumulan en el Estado. Es que para pasar a la nueva empresa deberían renunciar a sus puestos actuales y la GPSE los contrataría.
La Dirección de Redes de Gas ocupa actualmente parte del cuarto y del quinto piso del Centro Cívico y el año pasado tuvo un presupuesto de casi 400 millones de pesos, porque incluyó los recursos para la construcción del gasoducto Retamito-Lavalle, que mejorará la dotación de fluido a la provincia. Al frente de la repartición se encuentra Ricardo Teragni, uno de los que suena para presidir la nueva empresa, aunque altas fuentes oficiales dijeron que no hay nada confirmado.
Una vez funcionando, la idea que existe en el Gobierno es dotar con el servicio de gas domiciliario a San Martín, Angaco, Zonda, Ullum, 25 de Mayo y parte de Pocito, más precisamente la zona de Carpintería. Son zonas que actualmente no están servidas por Ecogas ni por Mulet Construcciones, las dos subdistribuidoras que actúan en la provincia (ver aparte).
El formato de la nueva empresa será similar al de Obras Sanitarias Sociedad del Estado (OSSE), es decir que tendrá su propio directorio, manejará su presupuesto y contará con una planta de personal. Para el puesto de presidente se requerirá ser argentino mayor de 30 años y tener experiencia en la conducción de empresas públicas y privadas. El funcionario durará 3 años en el puesto y podrá ser reelegido sin limitación de ningún tipo. En la ley aprobada ayer se estableció que sus ingresos serán los de un secretario de Estado, unos 48.000 pesos de sueldo bruto.

