Desde La Pampa se potenció un frente de acción contra los diques sobre el río San Juan que recuerda a la disputa que los pampeanos tienen desde hace medio siglo con Mendoza por el río Atuel (ver aparte).

El argumento es el mismo: que siendo varias provincias usuarias de la misma cuenca hídrica que es la del río Desaguadero-Salado-Chadileuvú-Curacó, aguas arriba (San Juan, Mendoza) se aprovechan los caudales y afectan la llegada del recurso aguas abajo (La Pampa). En la Dirección de Hidráulica local aseguran que es un planteo "injustificado".

Por estos días el senador y ex gobernador de La Pampa, Carlos Verna (junto a su comprovinciana María Higonet, ambos del PJ), inició la embestida por las aguas con dos proyectos que cuestionan los diques de San Juan y piden que les consulten cuando se hagan obras hídricas en tierra sanjuanina.

Uno es un proyecto de comunicación que se aprobó el 19 de mayo último y aún no es contestado. En él se pide informes a la Nación, entre otros puntos, sobre las acciones realizadas en el curso del Río San Juan a partir "de decisiones unilaterales tomadas por la provincia de San Juan", si ante los hechos consumados se realizaron informes de riesgo e impacto ambiental y que los muestren, qué medidas se tomaron para paliar el déficit del caudal del agua de este tipo de embalses en la cuenca, y los fundamentos de financiación con fondos nacionales de obras sobre ríos integrantes de la cuenca sin previo conocimiento de las provincias afectadas.

El pedido de informes del pampeano fundamenta que la Nación viene financiando obras sobre el Río San Juan como la represa de Ullum ya construida, Los Caracoles recientemente inaugurada, Punta Negra en construcción y El Horcajo en proyecto. Y que sin perjuicio de los beneficios locales del recurso hídrico, el río San Juan integra la cuenca más extensa del país, la del río Desaguadero, que abarca 248.000 km2 y comprende parte de las provincias de La Rioja, San Juan, Mendoza, San Luis y La Pampa.

"Tanto Punta Negra como Los Caracoles son de uso consuntivo: se retira agua del río para uso, por lo que se infiere un impacto negativo en los caudales aguas abajo del sistema de presas considerado", esgrime el escrito.

Asegura Verna que como el río San Juan aporta a las Lagunas Guanacache y por ende al Río Desaguadero-Salado (ver infografía), la situación impacta directamente en La Pampa.

Según la presentación, el río Salado en esa provincia, registró en los últimos cinco meses (anteriores a abril de 2010) un caudal por debajo de los 3m3/s cuando el módulo histórico ha sido alrededor de los 30m3/s. Así "se puede conjeturar que se ha visto afectado el escurrimiento del río y aventurar una mayor acentuación en el descenso o corte en el caudal del mismo", asegura el senador.

La segunda presentación de Verna es un proyecto de ley que está en estudio en comisión, para modificar la norma que regula el Sistema Nacional de Inversiones Públicas (24.354), donde agregan al artículo 12 que en caso de hacerse programas y proyectos en cuencas hidrográficas de carácter interjurisdiccional, el órgano responsable deberá solicitar opinión al Comité de Cuenca respectivo o a los gobiernos involucrados, la que tendrá valor vinculante.

Hoy no hay controles interjurisdiccionales y las obras las maneja cada provincia basada en su autonomía. En noviembre de 2002 se sancionó la Ley 25.688 que fija la creación de comités para cada cuenca para que se tomen decisiones interprovinciales pero la norma nunca se puso en práctica porque no se reglamentó y fue cuestionada judicialmente por Mendoza bajo el argumento de que atenta contra las autonomías provinciales. Incluso, hay un dictamen de Defensoría del Pueblo de la Nación advirtiendo al Poder Ejecutivo Nacional sobre la falta.

El senador Verna respondió a la consulta de este diario mediante su vocero, Juan Matilla, quien dijo que el espíritu de las presentaciones no es cuestionar los diques actuales sino que para obras futuras -Punta Negra, El Horcajo- se le consulte al resto de las provincias de la cuenca.

Por su parte, el titular de Hidráulica local, Jorge Millón, dijo que el planteo no es nuevo y que no lo ve justificado porque "el problema de ellos es que quieren tener también zonas irrigadas, quieren que nosotros dejemos pasar agua para que ellos puedan irrigar la zona, pero nosotros ya tenemos concesiones otorgadas a regantes de San Juan y nosotros llegamos primero". San Juan tiene hoy unos 36.000 regantes que consumen al año cerca de 1.600 hm3 de los 2.000 hm3 promedio que trae el río San Juan y salen aguas abajo sólo unos 400 hm3.

Agregó Millón que "acá hay una consideración de división por cuenca y no por límite político, nosotros decimos que nuestros ríos que terminan en la Laguna de Guanacache, ese humedal hace las veces de una discontinuidad del río entonces, que yo largue más agua no significa que les va a llegar a ellos más agua, que yo la embalse y largue en otra época no puede ser tampoco una cuestión significativa. Pero todo es opinable y La Pampa se queja, y yo lo vengo escuchando desde 2003 en las reuniones federales".

Millón explicó que las lagunas son como una especie de amortiguador que tienen un funcionamiento distinto a cómo se esté cargando y las salidas y entradas pueden no notarse.

Además, dijo el titular de Hidráulica, hay que analizar que al agua se le hace un uso económico y poblacional y San Juan, como cabeza de cuenca, "le saca el mayor provecho porque no llueve", a diferencia de La Pampa, que enriquece sus caudales con las precipitaciones. "Si eso esta bien o está mal no sé pero eso viene del año 1800", dijo el funcionario giojista.