Directivos de la fábrica de carburo Electrometalúrgica Andina (EMA) anunciaron ayer que existe el peligro de cerrar la planta productora que está en Chimbas debido a que no puede competir con las menores tarifas de electricidad que paga su competidora en Mendoza, además de los problemas de competitividad por el tipo de cambio que han provocado la pérdida de mercados internacionales. Su presidente, Roberto Carmona, anunció ayer que ya se apagaron los últimos dos hornos de seis que tiene la planta fabril, y que ’’no queda mucho margen’’ para dar el próximo paso que sería el cierre de actividades, con un impacto en los 250 puestos de trabajo directos, ’’que hacen un total de 1.200 con los indirectos’’. ’’La empresa viene sufriendo sistemáticamente achiques y de alguna manera esta situación es muy seria porque pone en riesgo la ecuación económica de la empresa. Estamos en un contexto que si se hace permanente vamos a tener que tomar una medida más profunda’’, advirtió Carmona. La gravedad del tema fue admitida ayer en el Gobierno provincial que ha tomado cartas en el asunto y el Ministerio de Infraestructura local está trabajando para enviar el lunes próximo un análisis pormenorizado de la situación de la firma a la cartera de Planificación Federal que conduce Julio De Vido. ’’Efectivamente la firma local tiene una inequidad manifiesta porque la firma mendocina paga la electricidad mucho más barata que lo que lo paga la EMA. Y este tipo de industrias electrointensivas son muy sensibles a las variaciones de costos de la electricidad y, efectivamente, les afecta mucho la ecuación económica’’, dijo ayer el ministro de Infraestructura, José Strada a DIARIO de CUYO. ’’Nosotros entendemos que el planteo que hace Carmona es justo, vemos que hay una inequidad porque la competidora, por una situación coyuntural quedó fuera de ese régimen y la EMA en cambio sí está incluida’’, agregó el funcionario. La EMA tiene gran importancia en la provincia, y durante muchos años fue conquistando hitos que eran destacados por todos los gobiernos. Incluso cuando varias veces fue acusada de contaminación, hasta que logró poner filtros a todos los hornos. La fábrica data de 1949 cuando la abrió en el hoy parque industrial de Chimbas la francesa Pechiney. En 1982 adquirió el paquete accionario un grupo de capitales argentinos que dirige hasta ahora la familia Carmona. Hasta antes de la irrupción de la minería metalífera, esta industria fue la principal de la provincia, con la mayor cantidad de puestos de trabajo directos e indirectos, y la que más exportaba.

LOS COSTOS DE ELECTRICIDAD:

El problema que viene reclamando hace 30 años la EMA es por los costos de la electricidad que es el principal insumo de los hornos donde se calcinan las piedras calizas y se obtiene el carburo. La competidora mendocina le compra directamente la energía a la distribuidora de Mendoza (el equivalente aquí de Energía San Juan) y por lo tanto, queda exenta de un extra que son los ’’sobrecostos transitorios de despacho’’, que sí le cobran a los Grandes Usuarios del Mercado como la EMA. La firma local le debe comprar al Mercado Eléctrico Mayorista y está comprendida en la categoría que paga las tarifas más altas. Fuentes del Gobierno admitieron que existe preocupación y que la salida al problema ’es complicada’ porque si se permite a la EMA un cambio y que pase a pagar las tarifas de consumo a la distribuidora Energía San Juan, se teme por una catarata de pedidos de todos los Grandes Usuarios del país. Por ello es que se intentará que exista una salida puntual para la Electrometalúrgica. Ayer el ministro Strada dijo que él junto al ingeniero Víctor Doña, ’’estamos trabajando y analizando el tema, y le vamos a enviar por mail un informe el lunes a De Vido, detallándole la situación y proponiendo posibles soluciones, que no puedo adelantar’’. ’’Hoy los problemas son de una magnitud tremenda porque además del costo de la tarifa hay problemas de competitivad y se han perdido mercados’’, dijo Carmona.