Estados Unidos, 25 de junio.- El ministro de Economía y Finanzas de la Nación, Axel Kicillof, señaló este miércoles que "la Argentina quiere seguir pagando pero no la dejan", lo que consideró "un caso inédito, insólito". En Nueva York, el ministro aseguró ante los representantes del bloque más numeroso de la ONU, el G-77+ China que reúne a un total de 133 países, que "los fondos buitre avanzaron en bloquear una reestructuración de deuda exitosa" en "una interpretación inédita, completamente novedosa, de una cláusula estándard pone en riesgo no sólo a esta reestructuración sino a otros paí­ses emergentes, que suelen tener una historia parecida con el sistema financiero global".

Antes, Kicillof ponderó la declaración que realizó el G-77 + China durante el reciente encuentro mantenido en Bolivia, y advirtió que "el accionar de los fondos buitre pone en riesgo a la Nación" e implica "un peligro para los procesos de reestructuración de deuda" que se lleven a cabo a nivel mundial.

Al exponer en la sede de Naciones Unidas el ministro advirtió que el "lunes 30 de junio, Argentina tiene vencimiento de deuda reestructurada y el dia 16 de junio recién recibimos la confirmación del fallo" de parte de la Corte Suprema de los Estados Unidos.

En el inicio de la sesión y antes de dar la palabra al canciller Héctor Timerman y a Kicillof, el presidente pro témpore del G-77 + China, el boliviano Sacha Llorenti Solís advirtió que se trata de "un tema de vital importancia no sólo para los países en desarrollo y del G-77 + China si no para todo el planeta" y advirtió que "los fondos buitre son un peligro para todos los procesos futuros de reestructuración de deuda".

No se les debe permitir "paralizar las actividades de reestructuración y privar a los Estados del derecho de proteger a sus pueblos" sentenció Llorenti Solís y concluyó que "es una necesidad urgente que la comunidad internacional examine diferentes opciones para hallar una solución a este problema".

A su vez Kicillof pasó a realizar un pormenorizado repaso del origen de la deuda argentina, el default de 2001, el proceso de reestructuración iniciado en 2005 y al punto al que se ha llegado en la disputa con los fondos buitre. "Este es un caso de manual acerca de cómo actúan los fondos buitre" advirtió el ministro y recordó que compraron los títulos en default en 2008 incluso después que la Argentina presentara el primer canje de bonos.

"La argentina quiere seguir pagando su deuda reestructurada pero no la dejan" advirtió Kicillof y señaló que esto "tiene consecuencias que ponen en riesgo no ya la reestructuración si no la economía en su conjunto, empujan a la Argentina a un nuevo default".