Mientras Celso Jaque y su Gabinete insisten en el silencio respecto a sus gestiones para extender a Mendoza beneficios impositivos de promoción industrial, comienzan a filtrarse algunos datos de lo que el mandatario mendocino -bajo intensa presión opositora y empresarial- estaría ‘negociando‘ en estrados de la Rosada y en el mismo Olivos.
Ayer trascendió que Jaque habría echado mano a una serie de trabajos de la vitivinicultura regional sobre la promoción de inversiones (descontar de impuestos a cambio de más inversión), extendiendo el beneficio a productos característicos a toda la región desde Río Negro hasta Salta, incluyendo a Mendoza, San Juan y La Rioja.
Medios locales, además, hacen mención a que las negociaciones de Jaque en la Capital Federal estarían incluyendo beneficios impositivos y financieros con diferentes escalas en relación directa a indicadores socioeconómicos, como la distancia a los puertos del Atlántico, a las Necesidades Básicas Insatisfechas, y la cantidad de población.
Sin embargo, la negociación que estaría llevando a cabo el gobernador Jaque y su ministro Raúl Mercau -en evidente consulta con cámaras de la producción, con cuyos representantes se reunieron el martes- enfrentaría el frente de gobernadores y legisladores de las provincias incluidas en el decreto presidencial 699/10.
