Luego de que el juez federal Leopoldo Rago Gallo ordenara su detención hace 2 semanas, los uniformados de la Delegación local de la Policía Federal lograron ubicar y capturar ayer al productor agrícola albardonero Aldo Jorge Carrascosa (44), quien está en la mira de la Justicia por explotar laboralmente a un grupo de 43 trabajadores golondrinas de Tucumán.
Es la primera vez en la historia de la provincia que un productor de uvas y frutas es apresado por llevar a cabo ese tipo de prácticas.
Carrascosa es un reconocido productor y comprador de uva, principalmente, y de otras frutas, que comercializa en el mercado interno. Con la Justicia sobre sus espaldas, corre el riesgo, de avanzar el proceso en su contra, de terminar preso. Es que la escala penal del delito que se le imputó va de 5 a 10 años de cárcel, por lo que de recibir una condena, sería de cumplimiento efectivo.
Las fuentes explicaron que su abogado planteó la eximición de prisión y ahora el juez debe resolver si se la concede o no. En base a jurisprudencia nacional, se le puede conceder el beneficio siempre que no entorpezca la investigación ni haya peligro de fuga.
Los trabajadores llegaron a la provincia el 13 de noviembre, con la promesa de trabajar en la cosecha de damasco a 12 pesos por cajón en una finca de Albardón. Los alojaron a todos en un galpón precario, dormían hacinados en el piso, contaban con una letrina infestada de moscas y les daban poca comida, según surge de las denuncias. Además, les cobraban por el agua y por cargar las baterías de los celulares, según se describió en la denuncia.
Los trabajadores aguantaron la situación por 5 días, hasta que pusieron la denuncia en el Renatea. Luego, el 23 de diciembre, en un operativo de control, detectaron un total de 6 menores de edad trabajando junto a 7 adultos en una finca de Zonda. La investigación luego arrojó que esas personas vivían en el galpón del predio de Albardón, en las mismas condiciones que los 30 trabajadores de la primera denuncia.
Las fuentes explicaron que detectaron supuestas maniobras para que las propiedades no figuraran a nombre de Carrascosa, con el objetivo de eludir las responsabilidades. Sin embargo, a través de la investigación preliminar lograron constatar que el beneficiario del trabajo irregular de los empleados era el sospechoso.
En la mira también se encuentran 2 capataces que fueron señalados por el fiscal como los captadores de los trabajadores. Se trata de Javier Bordón, oriundo de La Rioja, y Julio Córdoba, de Tucumán, sobre los que también pesa un pedido de captura y aún no han sido hallados.

