La Aduana incautó 80 toneladas de juguetes de marcas adulteradas procedentes de China que "poseían un alto grado de toxicidad". Se trata de 500 mil juguetes, valuados en un millón y medio de dólares, que eran trasladados en diez contenedores que también tenían pilas alcalinas, precisó un comunicado de la Aduana argentina.