Fabrizzio Benedetti (h) renunció a la presidencia de la cámara de proveedores de la minería que creó hace 5 años, por una mezcla de presiones personales y de negocios. Quedó vacante entonces un puesto clave en un sector de relevancia en la economía provincial, y ahora se abre la discusión por la sucesión. Según los estatutos, Benedetti (metalúrgica Urbino) debía permanecer al frente de la Cámara de Servicios Mineros -Casemi- hasta noviembre en que iban a ser las elecciones, y ya había incluso una lista armada, con muchos más cargos que los actuales, pero con la continuidad del mismo presidente.
Pero la bronca por los ínfimos contratos que están consiguiendo los proveedores locales en las jugosas licitaciones de Barrick, por la construcción de la mina Pascua-Lama (ver aparte) precipitó un desenlace inesperado: Benedetti no pudo con su genio y con las presiones, y pegó el portazo.
Hoy la Casemi está acéfala. Según los estatutos debería hacerse cargo el vicepresidente, Facundo Sánchez (Transportista Capesa), salvo por el detalle, poco conocido de que también renunció hace un par de meses. En el orden sigue entonces el tesorero, Juan Lorenzo Igualada (transportes PAP), quien podría hacerse cargo en forma interina. Pero en estas horas los socios se debaten también en la disyuntiva de anticipar las elecciones.
Y como el sector minero es tan importante para el gobierno, la política metió la cola: En el gobierno quieren que el sucesor sea alguien afín al giojismo. O al menos, no tan afín a Jorge Mayoral como lo era Fabrizzio. "Mayoral es mi amigo", dijo muchas veces Benedetti, y acompañó esa declaración con hechos: viajó junto al secretario de Minería de la Nación a varios eventos mineros de relevancia en todo el mundo. Canadá hace unos meses y China el mes pasado, son algunos de los últimos destinos en que las valijas de ambos se juntaron en el mismo avión. En el oficialismo y en el entorno de José Luis Gioja hay mucho aprecio por la familia Benedetti -más con el padre de Fabrizzio-, y veían que el hijo había quedado colocado "en el lado políticamente incorrecto", por su cercanía a Mayoral, según confiaron fuentes oficiales.
Y Mayoral y Gioja son como agua con aceite, más en un escenario preelectoral como el actual. El titular de Minería de la Nación se postula como un posible competidor por la gobernación en 2011, y el actual gobernador José Luis Gioja tiene a sus propios candidatos; nada más incompatible como eso. Precisamente en Canadá, a fines de junio último, cayó pesado en el estómago del oficialismo local que Mayoral enviara fotos suyas junto a la presidenta Cristina y el dueño de Barrick, Peter Munk, pero sin Gioja, según recordaron ayer fuentes oficiales.
Entonces ahora viene la pulseada para ubicar hombres de las propias filas, porque tener fichas en todos los sectores es valioso para cualquier gobernante, más en un sector como la minería que en San Juan es política de Estado.
En ese contexto, el gobierno local ya empezó a organizar una serie de reuniones (ayer temprano en la mañana hubo una), en busca del sucesor de la mayor entidad de proveedores mineros. Fuentes políticas y empresariales coincidieron en que uno de los que ha sido tentado es Alejandro Donna, el actual gerente de Casemi y amigo de hace 20 años de Benedetti. Hace unos días se lo notó remiso ante la pregunta de esa posibilidad. "No me gusta, el martillo golpea al clavo que más sobresale", se le escuchó decir. Pero le están endulzando el oído y hoy hay un final abierto. Después de todo, "está bastante cerca de los dos (por Gioja y por Mayoral), pero no se ha mezclado con ninguno", piensan en el gobierno sobre el potencial candidato. Habrá que ver en los próximos días el resultado de la historia.

