Las últimas heladas tardías han provocado severos daños no sólo en la Argentina sino también en otros países del Hemisferio Sur como Chile y Sudáfrica. En el país trasandino se registraron temperaturas absolutas muy bajas, desde Copiapó hasta Traiguén en zonas cordilleranas, costeras y del valle central, por la naturaleza del aire polar que desencadeno la helada. La principal zona afectada ‘por lejos‘ es la VI Región, donde se identificó un 55% de su superficie de huertos dañada.
Los factores que provocaron el daño fueron muchas horas seguidas bajo cero y muchas heladas seguidas. Se vieron afectadas plantas desde yema latente hasta puntas verdes y en algunos casos con brotes de 10 cm. En el caso de los brotes en yema algodonosa, los estudios técnicos no pueden todavía tener certeza del daño real
El Gobierno central chileno calculó que el 30% de la fruta que se exporta se encuentra con problemas y estima que las pérdidas podrían llegara unos $600 millones de pesos chilenos, equivalente a un 20% de los $3.000 millones que suman anualmente las exportaciones de frutas.
Distinto es el número de la Federación de Productores de Fruta que calcula que las pérdidas podrían alcanzar a $1.000 millones. Alrededor de un 60% de los productores afectados cuentan con seguros, mientras los demás recibirán ayudas a través de bonos de capital de trabajo. Las plantaciones de nectarines, duraznos, ciruelas, cerezas, kiwis, uva de mesa (Flame Seedless y Superior Seedless), pera y manzanas, nogales y arándanos, han sido las más perjudicadas, con daños de entre el 10% y el 70%.
Se calcula que en la época pico trabajan en la agricultura, como temporarios, alrededor de 550.000 personas, de las que al menos 300.000 lo hacen en el sector frutícola. Por las heladas estiman que unas 40.000 personas verían sus puestos de trabajo comprometidos. Esta cifra no corresponde a despidos, sino a gente que no podrá trabajar en las cosechas perdidas.
PEDIDO AL GOBIERNO
Las asociaciones de productores le pedirán al Gobierno el fomento a la innovación e inversión en maquinarias y tecnologías para mejorar la productividad, así como en el fomento para la inversión en sistemas de protección de heladas. Pero no sólo los daños por el frío preocupa a los chilenos: la importante caída del precio del dólar vuelve la intranquilidad al sector‘. Un dólar a $490 no es negocio ya que un precio razonable y competitivo para la industria es de $550. El sector le pide al Banco Central bajar la tasa de interés y de esta manera corregir esta distorsión con respecto a Europa y Estados Unidos.

