El gobernador José Luis Gioja se despachó esta mañana contra el anteproyecto de un diputado oficialista santacruceño que propone aplicar otro gravamen al vino y otros productos para ampliar las asignaciones universales al deporte, y convocó a gobernadores vitivinícolas a proponer y buscar otra salida que no afecte esa economía regional. Agregó que además instruirá a los legisladores sanjuaninos en el Congreso para que busquen herramientas para oponerse a una ley en ese sentido.

"No se puede estar en contra de mejorar la asignación universal, pero tampoco se puede mezclar eso con las economías regionales", dijo categórico José Luis Gioja, el primero de los gobernadores vitivinícolas que ayer salió a cuestionar la iniciativa oficialista, y convocó a su pares a sumarse a la cruzada. "Creo que lo primero es hablar con los gobernadores de otras provincias que tenemos economías regionales parecidas, que son La Rioja, Catamarca, Salta, Mendoza, y que los legisladores nuestros hagan el planteo en el Congreso y en todos los lugares que se pueda", dijo el mandatario provincial anticipando que dialogará sobre el tema con los mandatarios de provincias vitivinícolas.

La reacción del sanjuanino sobrevino luego de conocerse en los últimos días un anteproyecto de ley de autoría del diputado del Frente para la Victoria por Santa Cruz, Mauricio Gómez Bull, que plantea un impuesto del 1% sobre la facturación a bebidas alcohólicas, tabaco y alimentos no saludables para financiar asignaciones para niños deportistas (ver recuadro). La iniciativa pretende la instrumentación de una Asignación Universal por Deporte, la cual sería destinada a la cuota social y de escuela deportiva en los clubes adheridos.

"El fin está bien, pero hay que buscar otro recurso que no afecte las economías regionales. Si buscan bebidas alcohólicas para gravar, que le pongan al whisky, a las bebidas blancas que hacen mal a los pibes, o la cerveza, que no tiene la cadena productiva que tiene el vino. Pero el vino y la uva es una economía regional", aseguró Gioja. De acuerdo al dato difundido por Bodegas de Argentina, si esta modificación ingresara en el Congreso la industria vitivinícola deberá tributar una suma que rondaría los $100 millones.

A su vez la Coordinadora de Industrias de Productos Alimenticios (Copal) aseguró que con este nuevo impuesto se agravaría la situación actual de las economías regionales, "que ya se encuentran atravesando 14 meses consecutivos de caída de sus exportaciones, una estrepitosa baja en su nivel de actividad, disminución del valor agregado y una crítica situación para mantener el actual nivel de empleo". Según la entidad, la industria de alimentos y bebidas representa el 25% del producto bruto industrial, más de 500 mil puestos de trabajo directos y más de 27 mil millones de dólares en materia de exportaciones.