La previa de Reyes había sido muy buena para los comerciantes, y las ventas del viernes y el sábado vinieron a apuntalar esa tendencia. Si bien hasta ayer no había cifras oficiales, los empresarios se mostraron satisfechos por el gran flujo de gente que atestó el microcentro, al punto que en varios locales había que hacer fila afuera y esperar el OK del guardia de seguridad para ingresar a comprar.

Algunas jugueterías atendieron ayer de corrido, pero la mayoría optó por cerrar las puertas en la siesta (aunque el trabajo de reposición siguió en esas horas) y abrir desde las 17 horas hasta la medianoche misma. La tarde nublada, aunque calurosa, también fue buen gancho para que la concurrencia se multiplicara hora a hora. Además, está previsto que en la mañana de hoy los comercios del centro que venden juguetes abran sus puertas.

Control para ambulantes

Desde bien temprano, personal policial junto al equipo de inspectores de la Municipalidad de la Capital, estuvieron controlando que los vendedores ambulantes que ingresaban al microcentro sean únicamente aquellos autorizados por la comuna, ya que de lo contrario le decomisaban toda la mercadería.

Eso sí, a los que tenían la autorización se les permitió que copen parte de la vereda con sus juguetes, algo que normalmente no se permite.