A un mes del debut oficial de la facturación electrónica en el país, ayer las principales entidades económicas y profesionales sanjuaninas firmaron una nota para enviar a la AFIP solicitando ampliar los plazos hasta el 2016 debido a las complicaciones que se siguen suscitando a diario en San Juan.
Entre los problemas se detallan las fallas de Internet o nula conectividad en diversas zonas de la provincia, falta de capacitación del personal de los negocios, colapsos en la página web de AFIP, y la imposibilidad de lograr un cambio sociocultural en sectores chicos o rurales que no están acostumbrados a la tecnología o a manejar computadoras.
El pedido sanjuanino está firmado por 19 de las entidades más fuertes de San Juan (Federación Económica, Unión Industrial, las cámaras de Comercio Exterior, Minera, Argentina de la Construcción, de la Construcción e Inmobiliaria, de Comercio y Olivícola, la Federación y la Asociación de Viñateros, Sociedad de Chacareros, Fepu, centros comerciales de Albardón, Rivadavia, Santa Lucía, Caucete, Chimbas y Jáchal, además del Consejo Profesional de Ciencias Económicas) y se suma a los que ya efectuaron otras instituciones en el país como la Cámara de Comercio Argentino, la Federación de Consejos Profesionales de Ciencias Económicas y la Federación de Centros Comerciales de la Provincia de Santa Fe (ver aparte).
El grupo se reunió anoche en la sede de los contadores, y decidió además pedirle al Gobernador su intermediación política para llevarle el reclamo al titular nacional de AFIP, Ricardo Echegaray. "Comprendemos que estos cambios responden a nuevas políticas tributarias, las cuales no vamos a cuestionar y compartimos, pero solicitamos a las autoridades de AFIP que instrumenten la aplicación de estas modificaciones en forma gradual, adecuando todos los sistemas y las conexiones para una correcta operatividad, y no se establezca la vigencia obligatoria de las mismas, evitando sanciones a los contribuyentes por cuestiones ajenas a la voluntad de cumplimiento", dice una sección de la nota.
"Todos estamos de acuerdo en que la factura electrónica es una herramienta positiva y mejor que la vieja, tiene un montón de ventajas; pero le está pegando a las empresas y contribuyentes chicos, que no tienen infraestructura", comentó ayer Sebastián Riquelme, presidente del Consejo Profesional de Ciencias Económicas, la entidad anfitriona del encuentro y quien movilizó a las entidades tras comprobar que no cesan las complicaciones para implementar tanto la factura electrónica como el nuevo régimen de IVA y de información de compras y ventas (llamado "citi", con un software costoso, de más de $30.000).
"Están complicados los proveedores de empresas grandes que siguen emitiendo factura papel. La empresa grande la recibe y se arriesga también a que mañana le impugnen el crédito fiscal, además de la multa", explicó Riquelme. Agregó que "hay productores agropecuarios sin acceso a tecnología, que nunca usaron Internet, es un problema sociocultural que no se puede cambiar con una resolución de un día para otro". Por su lado el dirigente viñatero Eduardo Garcés dijo que "hay muchas partes donde no hay Internet, o si hay; no funciona. Además los productores estamos en crisis, no podemos sumar más costos".

