La minera Barrick Gold sorprendió ayer con el anuncio del nombramiento de George Bee como vicepresidente de Lama y su inmediata tarea de realizar un estudio para determinar en 90 días si es posible desarrollar una opción más modesta del proyecto de explotación de oro, solamente en territorio sanjuanino y mediante una explotación subterránea. Si el resultado es exitoso, deberán solicitar nuevos permisos y la Declaración de Impacto Ambiental, con vistas a arrancar con la construcción de la mina a fines del 2017 o principios del 2018. En el Gobierno provincial celebraron ayer la noticia que genera fuertes expectativas de mano de obra, aún siendo más chico que el original y gigantesco binacional Pascua-Lama, paralizado desde 2013 por problemas ambientales en Chile. El ministro de Minería local, Alberto Hensel; calculó que una eventual reactivación del lado argentino requerirá de una inversión de entre 900 y 1.100 millones de dólares, y generará entre 2.500 y 3.000 nuevos puestos de trabajo para la construcción de la nueva mina subterránea. Si bien la mayor cantidad de reservas -el 75% del mineral- están del lado chileno, es atractivo también iniciar un proyecto más chico para extraer el otro 25% ubicado en la cordillera sanjuanina, que representa alrededor de 3 millones de onzas de oro, calculó el titular de Minería. Hensel agregó que en caso de que llegue a materializarse un plan de reestructuración -algo que la empresa decidirá en noviembre próximo, cuando Bee complete su informe-, en febrero o marzo se podría realizar una presentación oficial en San Juan, y se tendrán que tramitar nuevos permisos y la DIA. En ese sentido aclaró que por tratarse de una reestructuración, los plazos podrían acortarse ‘a unos seis meses’. De ser así, a fines del 2017 podría estar aprobado y comenzando. “Esta es una noticia que nos llena de esperanza, nos parece muy importante que se esté reevaluando el proyecto por parte de la empresa, debido a que sería muy importante para la provincia”, dijo Hensel, quien agregó que el gobernador Uñac venía planteando hace mucho tiempo a la empresa Barrick la posibilidad de reconsiderar el proyecto Pascua-Lama’’.

Por su lado, Juan Bautista Ordoñez, director Ejecutivo de Barrick Argentina, señaló ayer tarde que ‘sin duda, se trata de una señal del compromiso de largo plazo de Barrick con el desarrollo de la actividad minera en San Juan y Argentina. Celebramos el anuncio, que está en línea con las declaraciones realizadas por la compañía en el último tiempo, acerca de la importancia estratégica de Pascua-Lama para la organización, y esta decisión es un paso en esa dirección”.

Barrick explicó ayer a través de un comunicado que un arranque ‘modesto, usando métodos de minería subterránea’’ representa la mejor alternativa para iniciar un plan en escalas del desarrollo de Pascua-Lama, porque el flujo de caja que vaya reportando la mina local permitiría ir desarrollando el resto del proyecto en Chile mientras se solucionan los requerimientos ambientales en ese país que llevaron a congelar el emprendimiento en 2013 cuando ya se habían invertido alrededor de 8.000 millones de dólares. Hace rato que esa idea venía siendo analizada por Barrick -tal como lo adelantó DIARIO de CUYO el 15 de julio pasado y luego el 7 de agosto- y es clave haber nombrado a George Bee como responsable, porque tiene experiencia en un proyecto similar, en etapas; en Goldstrike, Nevada. Bee es conocido en San Juan (ver aparte) donde vivió por 6 años -entre 1996 y 2005- y fue quien puso en marcha Veladero, la otra mina de Barrick pegada a Pascua-Lama, en Iglesia . Ahora, como vicepresidente de Lama su trabajo será a la par y en estrecha colaboración con Ordoñez, informaron desde la empresa.