El Banco Central (BCRA) anunció ayer una batería de medidas que procura reactivar el crédito al sector privado, en especial hacia las Pequeñas y Medianas Empresas (PyMES), familias e individuos, por medio del crédito bancario.

Las medidas tienden a flexibilizar y simplificar la información requerida para la presentación de la solicitudes de crédito por parte de los agentes económicos y la necesaria para la evaluación del perfil de riesgo de los solicitantes, explicó el BCRA.

El Directorio dispuso un aumento de 500.000 a 750.000 pesos el límite hasta el cual se permitirá que las empresas sean evaluadas, tras haber recibido un crédito en función del cumplimiento de sus obligaciones.

Este criterio también será utilizado para valuar a los deudores comprendidos en la cartera de consumo, amplió la autoridad monetaria. "El universo que quedará alcanzado por ese nuevo tratamiento es de 5.000 deudores por un stock de deuda de aproximadamente 3.000 millones de pesos, sin perjuicio de los nuevos prestatarios que se incorporen al sistema por el otorgamiento de nuevas financiaciones", dijo el BCRA. La autoridad monetaria amplió que también se aumenta de 1 millón a 2 millones de pesos el saldo de la deuda que implica que un determinado número de empresas -clasificadas dentro de la cartera comercial de las entidades financieras- pasen a ser clasificadas anualmente en lugar de semestralmente.

Este alcance se ampliará en el futuro con motivo del aumento de las carteras crediticias de las entidades financieras.

El BCRA dijo que el universo de empresas asciende a 3.500, con un stock de deuda vigente de unos 4.830 millones de pesos.

Otra medida establece que no se considerarán refinanciaciones las facilidades adicionales que se otorguen, respecto de los márgenes vigentes acordados a los deudores, que no superen el 10% del cupo asignado en oportunidad de la última evaluación del cliente.

La autoridad monetaria considera que de este modo "se podrán atender más ágilmente necesidades puntuales de financiamiento para capital de trabajo o inversiones típicas de la dinámica propia de la actividad de las empresas, sin la necesidad de una revisión integral de su situación".

Además, se tratarán las refinanciaciones que alcancen las empresas en el marco de Acuerdos Preventivos Extrajudiciales (APE) del mismo modo que los que se logren al amparo de concursos preventivos en materia de la mejora en su clasificación crediticia.

Esto, "en función de la homologación de los arreglos que se alcancen en marco de esa modalidad de negociación que, a partir de ahora, se incorpora a la normativa", dijo la entidad.

Por último, con el objetivo de reforzar la reorientación del crédito a familias e individuos, el BCRA dispuso eliminar el patrimonio de los solicitantes de crédito como referencia o base de cálculo a los fines de determinar el cupo de crédito a otorgar.

"En su reemplazo, se adoptará un esquema de determinación de los márgenes de crédito otorgables a ese sector de la economía basado en la relación cuota/ingreso de dichos solicitantes, con un margen básico y otro adicional, en función de la naturaleza de la fuente de repago de los créditos y de la garantía con la que cuenten las facilidades que se otorguen con afectación de ese margen complementario", amplió el BCRA.