Buenos Aires 1 de febrero.- Las reservas del Banco Central perdieron ayer otros US$ 170 millones y quedaron en US$ 28.100 millones. En la semana en la que se flexibilizó del cepo cambiario se fueron US$ 970 millones de la autoridad monetaria. Aunque en estos últimos cinco días se vendieron US$ 94 millones para atesoramiento, el principal motivo de la contracción fueron los reiterados pagos por importación de energía.

Las reservas cayeron así al mayor ritmo en un mes en la era K: US$ 2.499 millones (8,1% en un mes). Los otros dos meses fueron octubre 2008 (con la crisis Lehman Brothers) y noviembre 2013 (cuando ocurrió el recambio de Gabinete). En realidad la mayor caída fue en enero de 2006 pero por el pago al FMI. La entidad que preside Juan Carlos Fábrega vendió ayer US$ 40 millones en el mercado mayorista.

Pero la apertura parcial de la compra de moneda estadounidense para el ahorro aceleró la sangría de reservas. Así en la semana se desprendió de US$ 250 millones para abastecer la demanda y contener una suba del dólar. Y logró que la divisa estadounidense cerrara ayer sin cambios a $8,025 en una rueda que movió apenas US$ 166 millones, el volumen más bajo de la semana. La caída en los montos negociados se debió a la instrucción oficial que recibieron los importadores de aplazar sus compras de divisas para la semana que viene.

Entre el lunes y ayer, según informó la AFIP, se efectivizaron 178.548 compras de divisas para el ahorro por un total de US$ 94,7 millones. Así, el promedio validado por compra llegó a US$ 530,51. Aunque quedan 136.623 operaciones que fueron validadas por la AFIP pero aun no se concretaron.

En los bancos coinciden en que será clave esperar a la semana que viene para ver el verdadero impacto de la flexibilzación del cepo en las reservas. Sucede que a principios de mes hay más liquidez en el mercado por el cobro de los sueldos.