Montar la fábrica de paneles solares en el departamento 9 de Julio implica una tarea de logística inédita y que incluye el traslado en containers de todas sus partes -infraestructura y máquinas- desde 3 continentes. Esto ha generado que los plazos iniciales para que se materialice la obra se corrieran de febrero a mayo, en virtud de que el Gobierno provincial viene superando etapas claves de un proyecto que se estima ocupará en los 19 meses de construcción a unas 250 personas.

En rigor, ya logró las 9 declaraciones juradas de los activos físicos, o sea la maquinaria y el sistema de montaje; y 5 más correspondientes a servicios de consultoría. Además, el proyecto sanjuanino está a punto de recibir la calificación de ‘proyecto crítico’ -está en la oficina del ministro de Planificación, Julio De Vido, para la firma-, lo que evita pagar casi 20 millones de euros en impuestos.

En lo financiero, en Energía Provincial Sociedad del Estado (EPSE) confían en tener en unos 10 días el OK del Banco Central para realizar el primer giro de dinero a la empresa alemana Schmid Group, que será de 3,3 millones de euros, de un total de 103 millones del billete europeo en los que está presupuestado (el plan es erogarlo en 22 meses).

El otro frente que está encarando el EPSE es el diseño. Tiene tres etapas, la conceptual, la preliminar y definitiva, de las cuales las primeras dos están casi listas. Por este ítem es precisamente el primer desembolso de dinero.

‘’Estamos abocados a todas tareas administrativas y de diseño. Se hizo un trabajo muy fino y riguroso en todo lo que son las importaciones de los activos físicos y de servicio; eso implicaba un tiempo importante’’, contó el presidente del EPSE, Víctor Doña.

Los mayores temores por parte de las autoridades locales estaban en poder sortear con éxito el tamiz de la Secretaría de Comercio de la Nación que es, al fin y al cabo, el que autoriza las importaciones, mucho más teniendo en cuenta que se espera mover desde el exterior a tierras sanjuaninas la friolera de 220 containers. Con las declaraciones juradas en mano y con el esquema de desembolsos confirmado, en el EPSE dan por descontado que el avance será a un mejor ritmo y se pasará del ‘’trabajo de escritorio’’ a la obra en sí misma.