Es uno de los últimos hoteles estatales que licitó este gobierno el año pasado, y que fue adjudicado en octubre a un empresario de Río Negro que tiene negocios en Iglesia. El adjudicatario había dicho que lo iba a habilitar este verano, aunque sea "una parte del hotel o algunas cabañas", pero en la zona no se ven obras. Y no fue posible ubicar al concesionario, por lo que se desconocen las razones que están demorando la apertura de la histórica villa turística ex Paolini, hoy llamada Hacienda Cuesta del Viento.
El secretario general de la municipalidad de Iglesia, Gustavo Deguer, dijo que aún no se ha hecho ninguna obra en el complejo, en tanto que el secretario de Turismo de la provincia, Dante Elizondo, dijo que no cree que el lugar turístico esté habilitado para este verano.
No fue posible contactar al adjudicatario, el empresario Miguel Angel Ricchiardi -dueño de La Vicuñita, la firma ganadora de la licitación-, para saber qué obstáculos han surgido para el avance de la obra: Nadie contesta los teléfonos de la empresa en Bariloche y el contestador está permanente habilitado en su teléfono celular. Tampoco se logró contactar a su apoderado, Mario Ejarque.
"Nosotros sabemos lo mismo que ustedes. Aquí no se ve adelanto de nada", dijo Deguer desde el municipio. Sin embargo, añadió que "hemos estado en conversaciones. Aquí vino con una propuesta porque frente al complejo hay un loteo municipal, y él quería hacer allí un parquizado para tener más vista, pero quedó ahí. El proyecto es espectacular, pero en obras todavía no hay nada", agregó el funcionario.
Por su lado, Elizondo dijo que el concesionario pidió hace un tiempo la ampliación de la zona del perilago de Cuesta del Viento que tiene adjudicada, "pero el pedido fue rechazado porque no estaba incluido en los pliegos de licitación", dijo el funcionario de Turismo. Elizondo agregó que luego de esto la empresa volvió a reiterar el pedido pero de otra zona del perilago, algo que debe decidir la Secretaría de Recursos Energéticos. El titular de esa área oficial, Antonio Soler, está de vacaciones y su superior, el titular de Hidráulica, Jorge Millón, dijo no conocer el ingreso de ese nuevo pedido.
No hay más datos de los movimientos del grupo inversor en la ex villa Paolini, un complejo de cabañas y edificio que fue construido en los años 80 para alojar a los obreros, y que desde los años 90 los sucesivos gobiernos buscan posicionar como villa turística.
Ricchiardi resultó el ganador de la licitación que hizo el gobierno el año pasado para habilitarla con ese destino. La concesión es por 20 años y Ricchiardi se comprometió a invertir 4,1 millones de pesos para el acondicionamiento y equipamiento de un hotel de 15 habitaciones y 34 cabañas que en total iban a sumar 200 plazas de hotelería a la zona. El proyecto contemplaba la construcción de una piscina nueva climatizada, microcine y lago artificial para la pesca de trucha, entre otras propuestas. "Tenemos planeado ir abriendo en etapas, cada 4 a 6 meses. Queremos solucionar primero la globalidad del complejo, reacondicionar todos los servicios, agua potable, cloacas", dijo entonces el adjudicatario. También se comprometió a tomar unos 100 empleados -la mayoría gente de Iglesia- e incluso se habló de una reunión al día siguiente de la adjudicación con el intendente Mauro Marinero y las fuerzas vivas del departamento para convocar a los interesados. El funcionario municipal Deguer negó que se hayan producido avances en ese sentido.

