Desde el ingreso por Plaza Italia al predio ferial de Palermo, el stand de la provincia de San Juan se asoma con su diseño asimétrico, blanco y con detalles en un intenso naranja, en cuyo frente se observan gigantografías de ajos, de uvas y aceitunas en primer plano que invitan al visitante a conocer la producción local. Es que en la edición 127º de la Exposición de Agricultura, Ganadería e Industria Internacional, la provincia participa a través de 15 empresas que degustan y venden sus productos en la exhibición que recibe anualmente cerca de un millón de visitantes y que es un clásico para los porteños.

‘El protagonismo absoluto este año lo tienen los productores, que se disponen a lo largo y a lo ancho del espacio de doble entrada para que la gente pueda visualizar bien lo que trajeron las distintas firmas, se luzcan en los 140 metros cuadrados, donde hay mucho alimento y las mejores expectativas en venta y aprovechamiento del stand en Buenos Aires para ampliar sus redes de comercialización‘, informó el secretario de Política Económica provincial, Leonardo Gioja.

Las empresas locales que están son Cavas de Zonda, El Mistol, Bodega Tingere, Finca San Quintuín, De la Presilla, Ovalles & Muñoz, Diatomid, Trilogía, Merced del Estero, Ciasa y Bodega La Guarda que tienen una fuerte presencia y que son auspiciados por el Consejo Federal de Inversiones. La semana próxima se sumarán Fraccionadora San Juan, Casa Montes, Finca del Enlace, Viñas Segisa, San Juan de la Frontera y Fabril Alto Verde.

Desde la firma Ojeda Esteybar e Hijos volvieron a la exposición con sus tomates secos, en polvo y triturados, y otros rehidratados en aceite de oliva con orégano, que siguen sorprendiendo a los concurrentes como opción gastronómica. También, Illinca llevó sus almendras y pasas bañadas en chocolate -siempre son demandadas-, aceite de oliva intenso y frutado, aceto balsámico y frutos secos, muy requeridos por los visitantes al stand provincial.

Además se sumaron nuevas empresas con originales ofertas: Angelia Gourmet desembarcó con la línea deshidratada, orégano y frutos secos, y presentó como novedad pasas de uva maceradas en mistela y en anís, ideal para postres y tortas, toda una creación. Por su parte, Acequia vende sus confecciones realizadas con pieles de descarte de la faena de ganado caprino destinado al consumo humano, una buena forma de darle utilidad a algo que antes iba a la basura.

Lylia Raffo, dueña de firma, contó a este medio que hace doce años comenzó con el diseño de este tipo de camperas y chalecos, a partir de la revalorización de los cueros que tradicionalmente eran de desecho, los que combina con lanas, tejidos y telas que componen cada prenda única; ‘aún nos queda convencer un poco a los consumidores sobre el origen de estas pieles, porque hay mucha conciencia ecológica, pero les aclaramos que estos cueros no implican matanzas para fin de vestimenta‘, explicó la emprendedora.