Hasta ayer un prestigioso grupo de sommeliers de una cadena de restaurantes estadounidenses -Legal Sea Food- sólo tenían referencia de la Argentina por los vinos mendocinos, pero una atractiva degustación de varietales sanjuaninos despertó el interés y dejó la puerta abierta para que sean parte de la lograda carta que ostenta este lugar. Sandy Block, Lawrence Nemoto Ricca, Courtney Sarah Rauch, Megan Smith y Laura Agres Patterson no desperdiciaron un solo minuto y probaron cada una de las muestras que presentaron seis renombradas bodegas sanjuaninas: Antigua Bodega, La Guarda, San Juan de la Frontera, Graffigna, Pulenta y Casa Montes.
En todo momento se mostraron cautos a la hora de elogiar tal o cual vino pero sí coincidieron los cinco visitantes en que el sobresaliente se lo llevaban los frutados intensos que saborearon, porque les resultan acordes al tipo de comida que ofrecen en los distintos eslabones que tiene la cadena en los Estados Unidos, donde predominan los pescados y mariscos.
"Teníamos previamente información de esta región, de su clima y principalmente la altura a la que están las vides. Sabíamos también algo de las diferencias en los procesos de elaboración que aquí tienen en relación a otras regiones que hemos visitado, principalmente Mendoza que es lo que conocíamos. Por el momento no tenemos en nuestras cartas vinos sanjuaninos, porque no los conocíamos, pero sí hay algunos mendocinos", explicó Lawrence Nemoto Ricca, quien se ocupa de asesorar a la cadena en el distrito de Atlanta. Por su parte, Megan Smith, dijo que "nos llevamos una impresión muy buena de los vinos sanjuaninos y vamos a tratar de que se puedan incluir en nuestras cartas, lo que sucede es que son mercados diferentes y el tema comercial es clave para que podamos tener una relación fluida", destacó.
Los restaurantes "Legal Sea Food" están presentes en Columbia, Florida, Georgia, Maryland, Massachusetts, New Jersey, New York, Pennsylvania, Rhode Island & Virginia; y ofrece a sus clientes unas 1.000 alternativas de vinos de todas las latitudes, pero de la Argentina sólo unas pocas bodegas de Mendoza.
"Tienen un paladar muy experimentado, es gente que es líder de opinión, que desconocía nuestros vinos y que vengan a probarlos es muy bueno. Ellos cuando han venido a degustar a nuestro país fueron a la Patagonia y por supuesto a Mendoza. Buscan vinos expresivos, aromáticos, fáciles de beber; y un dato que me parece muy interesante es que no sólo vienen y degustan vinos, sino que además te preguntan tu distribuidor en los Estados Unidos, es decir, se muestran interesados en todo", dijo el gerente de exportaciones de bodega Casa Montes, Sebastián Pizarro. Quien también se mostró muy a gusto con las apreciaciones de los especialistas extranjeros, fue el enólogo Hugo Torres, de la Bodega Pulenta, quien expresó que "les parecieron muy agradables los vinos florales que saborearon, es decir resaltan las flores y las frutas, pero a su vez a la boca no son dulces. Les resultó muy interesante los tintos", precisó.
El mercado estadounidense para el vino extranjero es bastante particular y son contadas con los dedos de una mano las bodegas locales que lograron penetrar en el gigante yanqui; porque entre las exigencias para concretar una operación los empresarios deben contactar a un importador que a su vez se lo comercializa a una distribuidor, que es en definitiva el que le termina vendiendo al interesado.

