La energía solar avanza a toda máquina en San Juan con una planta que ya inyecta electricidad al sistema nacional y otras en marcha, entre las cuales está la que inaugurará el jueves la Presidenta en Sarmiento. Además, el Gobierno está en plena construcción de un mapa eólico (también solar), para ubicar las mejores zonas para la generación del viento. Y un grupo privado, en asociación con la estatal EPSE; terminó con éxito la prefactibilidad de un proyecto de geotermia que permitiría incorporar 20MW de energía.

Así, en un escenario donde San Juan avanza a paso rápido en las denominadas energías limpias o alternativas, los biocombustibles son los que están más rezagados: Un par de proyectos de producción de biodiesel (uno con plantas de jatropha y otro con aceites usados) no prosperan aún, y las esperanzas están por ahora, en un proyecto de bioetanol con remolacha azucarera, cuyos impulsores están en busca de inversores.

Se trata de una materia pendiente en esta provincia, teniendo en cuenta que en Argentina hay 26 plantas instaladas y funcionando de biodiesel (sustituto renovable del gasoil) y otras 9 de bioetanol (reemplazo de las naftas). Por otro lado, el Gobierno argentino, ante la necesidad de frenar las importaciones de energía; elevó el corte obligatorio del gasoil con un 10% de biodiesel, y de las naftas, con un 5% de etanol, aunque en San Juan esto aún no se exige.

LOS PROYECTOS

Entre las iniciativas de biocombustibles que surgieron hace 5 años, la única que terminó una investigación con conclusiones y que aspira a realizarse es la del grupo Poggio, Maratta y Asociados. En 2007 realizaron pruebas pilotos con el INTA de plantaciones de remolacha azucarera para producción de bioetanol en tierras privadas de Sarmiento. ‘’Se hicieron todas las investigaciones y se comprobó que San Juan es apta; estamos en busca de inversores’’, dijo Juan Maratta, uno de los socios del proyecto.

El INTA por su lado también realizó plantaciones experimentales en Pocito con 9 semillas de remolacha azucarera (se importaron de Alemania y Chile) para producir etanol en el INTA de Pocito, pero la desaparición física de la ingeniera Griselda Chiquirrín que llevaba adelante el proyecto, lo dejó trunco. Hoy, otra profesional retomó los datos, pero aún está en etapa de ensayo, según informó Luis Kulichevsky, desde la estación experimental de Pocito.

También aquel año surgió un proyecto de los hermanos Marún (elaboradores de los aceite de oliva Tupelí), que iniciaron la construcción de una planta para recuperar aceites (vegetales) usados gastronómicos y domiciliarios, para producir biodiesel. Pero informaron que el proyecto se abandonó, por varios motivos.

Hubo también una iniciativa privada por parte de una empresa forestal (Frutos del Sur SA), que plantó en Sarmiento tres especies de planta Jatropha, apostando al negocio del biodiesel, pero tampoco prosperó, sin que se sepan las razones.