Antes los sanjuaninos cruzaban a Chile para disfrutar de la playa y la gastronomía y sólo como extra, aprovechar para comprar alguna prenda o celular más barato. Pero la gran diferencia de precios cambió rotundamente los hábitos locales, y este año en San Juan han proliferado agencias y organizadores de tours privados que decididamente han impuesto las escapadas de un día o dos en micro a la capital del país vecino para adquirir mercadería barata en los grandes shopping y outlets del país trasandino. Estos tours de compras nacieron en Mendoza y rápidamente se extendieron a esta provincia, donde desde mayo pasado se han convertido en un furor, según informaron las prestadoras consultadas, que promocionan los servicios por páginas web o Facebook. Al menos unos 700 sanjuaninos por mes deciden afrontar un viaje que sale generalmente los viernes a las 20,30 o 21 desde la terminal local o algún punto de encuentro prefijado, llegar a las 8 de la mañana del día siguiente a Estación Central en Santiago, y a las 22 pegar la vuelta, con las horas de aguante en la aduana incluidas. Para hacerlo hay que pagar desde 1.400 a 2.200 pesos por persona -según sea el viaje sin o con noche de hotel- para comprar ropa, electrónica y calzado a precios dos o tres veces más baratos que en la provincia. Hay agencias de turismo como Plaza Mayor o Tulum Viajes, que viajan con frecuencia y contabilizan entre 35 a 50 pasajeros al mes respectivamente, otro prestador que se promociona en internet, agregó que hace un viaje mensual con 35 pasajeros. Y en la empresa PAP -que sólo alquila sus colectivos a organizadores particulares- aseguraron que en los últimos meses salen 4 micros de 40 personas por semana, o sea, 600 mensuales. La reglamentación vigente dice que cada persona puede ingresar hasta 150 dólares ($2.500) en efectos para uso personal o regalo, sin pagar impuestos. Del gasto que exceda la franquicia deberá pagarse el 50%. Los prestadores consultados coincidieron en que el gasto promedio de los viajeros es de

5.000 pesos, y que a mucha de la ropa y calzado que compran le sacan la etiqueta y las cajas para no declararla. ‘’En estos viajes la gente va a comprar ropa para la familia, no para revender’’ dijeron en Plaza Mayor. Otro operador sin embargo dijo que sus clientes son ‘de clase media o baja, que tiene su local de ropa y que antes iba a La Salada en Mendoza y ahora va a Chile porque aún pagando el impuesto, le sale más barato para revender’’. Agregó que lo usual es irse con lo puesto y allá se compran dos valijas y las ingresan llenas. Si se declara todo y se paga el impuesto aduanero en caso de exceder la franquicia todo es legal, pero cuando no se presentan los tickets de compra y la misma persona hace el viaje todos los meses como ocurre con mucha frecuencia, es simplemente contrabando. ¿A qué lugares van a comprar los sanjuaninos? Depende de lo que busquen y en las empresas dan asesoramiento: Patronato y Estación Central, zonas muy baratas, como Once en Buenos Aires; donde van en busca de ropa y electrónica. También están las grandes tiendas -Ripley, Falabella; Paris- en los malls más refinados y los outlets de marcas en Quillicura, a la entrada de Santiago.