De los 292.116 m2 de obra, entre privada y pública, que autorizó en el año 2011 la Dirección de Planeamiento y Desarrollo Urbano en San Juan, 97.000 m2 correspondieron a construcciones de complejos privados de casas y departamentos, representando así casi un tercio del total. La cifra, que explican no es común, tradicionalmente se ubica en valores sensiblemente más bajos a los registrados el año pasado en la provincia.
Por otro lado, también se reflejó un fuerte freno de la obra pública con respecto a un 2010 que marcó niveles extraordinarios, debido a que los barrios que se hacen a través de las operatorias del Instituto Provincial de la Vivienda (IPV), no disponían el año pasado todavía de la financiación necesaria para al menos solicitar los permisos de obra y fue recién en las postrimerías del 2011 que el Gobierno provincial y nacional cerraron el acuerdo para dar vía libre a las denominadas casas de la CGT, que de no mediar inconvenientes, en estos meses arranca la ejecución y posiblemente a fin de este año la cifra con la que cierre la obra pública local se ubique en valores históricos.
Las razones
“Definitivamente uno entiende que aquel que tenía dinero decidió poner su capital en viviendas. Invertir en ladrillos es un nicho seguro y en el que los sanjuaninos se refugian bastante seguido. Uno sabe que la inflación complica, pero en este país los ladrillos siempre trajeron menores sorpresas que otras inversiones, por eso nunca pasan de moda. También están los que disponían de un dinero en el banco, no hay que olvidarse que el 2011 fue año de elecciones, y decidió empezar a construir su casa”, explicó Juan Manganelli, director de Planeamiento y Desarrollo Urbano de la provincia.
El funcionario agregó que en los departamentos de Rivadavia, Capital y Santa Lucía es donde más se nota que muchos decidieron lotear un terreno y hacer varios departamentos. Generalmente los alquilan o se venden rápido, por tratarse en su mayoría de módulos habitacionales de poco metraje y costos que, para el caso de los departamentos, parten de un piso de 145.000 pesos (son de un dormitorio), por ejemplo en inmediaciones de las universidades. “En un terreno de un cuarto de hectárea podes meter 25 o 30 departamentos chicos tranquilamente. Es un negocio en donde, si bien la inversión inicial es fuerte, tenés que pensar que si los alquilas a lo largo de un año podés embolsar (si están en una buena zona) unos 550.000 pesos y al cabo de 3 años recuperas la inversión y de ahí en más todo es ganancia”, graficó el propietario de una conocida constructora sanjuanina. En total, 270 permisos de obra (de un total de 644) se expidieron el año pasado para hacer emprendimientos habitacionales privados, en los cuales se enmarcan viviendas del tipo familiares o multifamiliares, explicaron desde la repartición.
Manganelli comentó además que de esos permisos que se entregaron en 2011, algunas son obras que se terminaron, otras que se iniciaron y, las menos, todavía ni siquiera comenzaron a ejecutarse.

