Cuando hay una estafa, sólo se permiten dos categorías: ser estafador o ser estafado. Ser el estafador no es bueno en ningún caso, pero mucho menos cuando la víctima es alguien cercano, un amigo, un compañero de trabajo, un pariente, un afecto. Estar del otro lado, ser estafado, es muy doloroso porque además de la pérdida económica hay una pérdida todavía peor que es la de la autoestima. ¡Cómo pude ser tan torpe! Las estafas pueden ser legales, es decir, no estar incluidas como delitos en el Código Penal porque algunas son tan ingeniosas que, justamente, están estructuradas por sus creadores previa lectura de la ley. Algunas de ellas son tan buenas que los propios estafados piden por favor ser incorporados en el timo. La mejor parte es que al final, la conducta de la víctima es tan vergonzante que prefiere no relatarla públicamente, no denunciar, lo cual facilita la tarea del victimario que puede seguir incautando gente. Hay casos extremos que psicológicamente hasta pueden ser más sanos. La víctima del engaño saca pecho y afirma: ‘¡Después de todo era mi plata!‘. Por supuesto no faltará la satánica observación del cónyuge: ‘¡Solo a vos te puede pasar! ¿Cuándo te vas a avivar?‘ En la mayoría de los casos prevalece una mezcla de buena fe, presión de un conocido y el pecado capital que está siempre presente, la avaricia. Más allá de todo lo que se declame, pareciera que los seres humanos tomamos cualquier camino que nos ilusione para ganar plata sin esfuerzo. En estos días ha incendiado los whatsapps, sms y otras vías de comunicación moderna el viejo cuento del enriquecimiento fácil y rápido conocido internacionalmente como ‘pirámide‘, ‘negocio multinivel‘, ‘círculos de dinero‘ o ‘células de la abundancia‘. Todos nombres casi poéticos que encubren el sencillo sistema de quitar dinero a muchos para transferirlo a pocos sin que nadie proteste. ¡Genial! Aquí llegó bajo la denominación de ‘telar‘, que es otra figura representativa porque también se supo llamar ‘red‘. La novedad es que está dirigido exclusivamente a mujeres. Posiblemente sea porque la mujer es más pasional y más proclive a verse tentada o porque el sistema registra sucesivos fracasos con los hombres. La sofisticación ha avanzado más aún con el tiempo. Los diseñadores prohíben a las integrantes dar a conocer los nombres de las demás miembros, lo que acrecienta el secreto, le da hasta una cierta idea de misterio seductor y, mientras tanto, nadie podrá identificar a los responsables. Esto último es sutil porque, como no se entrega comprobante alguno del dinero recibido, aun conociendo a cada persona nunca se podrá acusar a alguien por carecer de título valor, documento, recibo etc., que justifique el monto entregado. Es una cuestión de ‘fe entre amigas‘ (así se lo explica) porque, claro, las que van convocando unas a otras necesariamente tienen una relación de cercanía. Por supuesto, hay que poner plata contra la simple anotación en un papel. Dependiendo del sector social que se trate y según la información recolectada hasta el momento, las cifras varían entre los $ 3.500 y los $ 20.000. La magia consiste en que quienes están más arriba de la pirámide que se forma, las primeras integrantes de esta cadena que ya comenzó seguramente en un ignoto lugar del país o hasta del mundo, son receptoras del dinero que van poniendo las que van ingresando más tarde. Por el contrario, las que ingresaron más tarde o al final, perderán todo. Cada cual debe convocar a seis miembros, de modo que en el séptimo escalón ya se necesitan las poblaciones sumadas de Capital, Rawson y Santa Lucía, en el octavo el 150% de toda la población de Argentina en el undécimo más que los habitantes de USA y ya en el décimo tercero, 5 mil millones más que el total de la población mundial. Es obvio que la ‘cadena‘ se corta bastante antes para beneficio de quienes arrancaron en los niveles 1 y 2. De ahí en adelante algunos recibirán algo y la mayoría, nada. La lista de países en que el sistema es delito es grande: Estados Unidos, Reino Unido, Francia, Alemania, Canadá, Rumania, Colombia, Malasia, Noruega, Bulgaria, Australia, Nueva Zelanda, Japón, Nepal, Filipinas, Sudáfrica, Sri Lanka, Tailandia, Venezuela, Irán, República Dominicana, China, España, México, Perú y Ecuador. En otros lugares como Italia y Argentina la figura se escapó a los redactores del Código y, en definitiva como no participa el Estado y no hay papel alguno de respaldo, nadie puede hacer nada, es un problema entre particulares. Por eso mismo, si a alguien le sobran esos montos y desea arriesgarse a quedar atrapada en el telar tejido por esa hábil y convincente araña, en una de esas puede recibir algún dinero y quedar en la condición moral de estafadora de amigas pero no en el quebranto económico de la estafada. Precisamente otra de las condiciones es que alguien de la zona cobre el beneficio porque será una inmediata, prolífica y barata propagandista. Como todo anzuelo, es tan atractivo como la mosca para la trucha, se ofrece una ganancia de $ 200.000 sin hacer nada y en poco tiempo. Poner 20 mil pesos para ganar 200 es más o menos como desearlo tirando una moneda a la Fontana di Trevi en Roma pero, cuidado; el té que sirve quien invita puede resultar más caro que uno bebido en la Piazza San Marco de Venecia con viaje incluido. No se metan, es estafa.
