Sin que el Gobierno haya tenido que depositar más plata, y gracias a los intereses ganados por el buen rendimiento de la cartera inversora que está compuesta principalmente por bonos nacionales, la cuenta bancaria que tiene el Gobierno ahorrada para afrontar ciclos desfavorables registra un saldo equivalente a dos grillas salariales aún con el último aumento otorgado por el Poder Ejecutivo, tal como indica la ley que debe ser.

El Fondo de Reserva Anticíclico actualmente es de $347.585.135, cifra que duplica ampliamente la actual grilla salarial que tras el último incremento de marzo asciende a $172,2 millones, según se informó desde el Ministerio de Hacienda.

Justamente la ley de creación de dicho fondo -Nro. 7567- establece que éste deberá registrar en forma permanente como saldo el equivalente a dos nóminas salariales. La grilla salarial es el total bruto de las remuneraciones sujetas o no a aportes y contribuciones y beneficios sociales que liquida el Poder Ejecutivo a su personal y al de organismos de la Constitución, más contribuciones patronales. Y ésta pasó de $145 millones hasta febrero pasado, a los actuales $172,2 millones.

¿Cómo logró el Gobierno incrementar la renta del fondo anticíclico? Gracias a las inversiones realizadas con esa plata en el mercado bursátil: En efecto, dicha cuenta – que está en manos del Banco San Juan como agente financiero de la provincia- mantuvo un crecimiento extraordinario en los últimos 15 meses, debido principalmente a los buenos rendimientos generados por los bonos argentinos, que son una parte importante de su cartera inversora. Subió un 51% en ese lapso, al pasar de poco más de $230 millones en setiembre de 2009, a los $347,5 de diciembre de 2010, según la rendición presentada por Hacienda la semana pasada a la Legislatura.

Sólo en el último mes del año pasado la cuenta pegó un salto del 2,5% y creció con los intereses $8.785.000, respecto a los $338,7 millones que tenía en noviembre.

De hecho, en estos meses de 2011 la cifra se debe haber incrementado porque los rendimientos de los bonos siguen siendo altos, algo que se conocerá en la próxima rendición trimestral que haga el Gobierno a los diputados.


Los bonos, ganadores


El crecimiento del fondo anticíclico sirve para graficar cómo se han comparado los diferentes activos inversores en el país. La forma en que se invirtió la plata es conservadora, repartida en plazo fijo en dólares, Lebac y en su mayoría, bonos argentinos a corto plazo, y con ausencia de títulos atados al crecimiento del país que fueron las estrellas del 2010 por su rendimiento, pero son a largo plazo.

La mayor inversión está hecha en bonos argentinos (ver infografía) que dieron rendimientos extraordinarios el año pasado: A la cabeza marcha el Bogar 2018 que rindió una tasa anual del 60,24%, seguido del Bonar 2015, con un 57,03%; y el Bonar 2014 con un rendimiento anual del 54,76%. Esos son los títulos públicos que emitió Argentina tras el último canje de deuda logrado por Boudou el año pasado. También se lograron excelentes rendimientos con el Bonar 2012 (39,68%) y el Boden 2012 (28,82%), seguidos de lejos por el Bonar V, con un 16,65%. Hay una buena porción de dinero invertido en Lebac (Letras del Banco Central), que rindieron un 12,68% de interés anual. Frente a estos rendimientos, el plazo fijo en dólares que tiene la provincia se ve deslucido al lograr una tasa de sólo 1,50% en el año.

Sin embargo, desde el Gobierno siempre se explicó que la intención al invertir los dineros del fondo no es especulativa, sino la de mantener resguardado el dinero para poder usarlo cuando se registre una caída de los ingresos.

De todos modos, y aún con un perfil conservador, el rendimiento promedio logrado con esa distribución de los fondos es muy bueno, al alcanzar el 30,96%.