Cuando el 27 de diciembre pasado el Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV) dio a conocer el primer pronóstico de cosecha que decía que en esta campaña se levantaría un 24% más de uva que un año atrás, los viñateros sanjuaninos pusieron de inmediato el grito en el cielo. En ese momento advirtieron que ese guarismo no se correspondía con lo que mostraban los viñedos ya que no se habían tenido en cuenta los fuertes calores (viento Zonda) de los últimos 10 días de diciembre, en especial los del 24 y 25 de ese mes. Ahora, con el segundo ajuste, las cosas se pusieron en su lugar: se estima que se cosecharán 701.100.000 de kilos en San Juan, es decir casi 50 millones menos que lo indicado en el primer pronóstico (749.560.600) pero que, al fin y al cabo, representan un 16% más de uvas que la campaña anterior. En tanto que en todo el país se recogerán 2.660 millones de kilos, lo que equivale a elevar en un 18% el volumen de producción.

Este dato era muy esperado por la industria vitivinícola, de acuerdo a que ahora se empezará a despejar el panorama en cuanto a los precios que se barajarán esta campaña que, a decir de los viñateros, comenzó con valores bajos; mientras que los industriales se escudan bajo el paraguas de la suba de los costos de elaboración.

El presidente del INV, Guillermo García, no quiso ningunear el efecto que provocaron algunas granizadas del mes de enero, pero reconoció que el calor generó un estrés hídrico en la planta y que sumado a la escasez de agua fueron elementos claves en el cálculo del pronóstico en San Juan; mientras que en Mendoza la piedra fue el motivo principal de la baja. ‘’No hay dudas que el calor fue determinante. La realidad indica que tuvimos un año muy complejo por el Zonda en San Juan a fines del 2012 y no quiero minimizar lo del granizo, pero el impacto fue muy distinto’’, apuntó el dirigente.

Igual, desde el sector viñatero insisten en que habrá que ver al fin de la campaña como jugará en el volumen de cosecha global el efecto que tuvieron las copiosas lluvias de enero que provocaron algunas enfermedades que atentan contra la producción de la planta, como podredumbre y peronóspora. Claro que para el INV la realidad es distinta y aseguraron que la sanidad es ‘’muy buena’’.