En su última sesión de directorio, el BID -Banco Interamericano de Desarrollo- declaró "elegible para efectuar los desembolsos convenidos", al Programa de Integración de Viñateros y Bodegueros, gestado por la COVIAR y apoyado institucionalmente por el gobierno nacional. Esto implica en la práctica que los miembros de la Corporación ya pueden abrir una cuenta para que el BID comience a depositar los desembolsos. La entidad financiera internacional se compromete a destinar 50 millones de dólares a este programa inédito en la vitivinicultura, que fue ideado y será desarrollado por la entidad que tiene a su cargo el Plan Estratégico a 20 años del sector, o sea, la COVIAR.
A partir de ahora comienza la etapa ejecutiva que se viene preparando hace tiempo en toda la región vitivinícola desde la Corporación -mesa de integración sectorial, pública no estatal- y que prevé un cronograma de ejecución que en las viñas y bodegas se comenzará a concretar en las mejoras de los grupos integrados, seguramente al culminar las tareas de recolección y elaboración de la próxima cosecha.
El programa -cuyo esquema general adjunto- llegará a los pequeños viñateros a manera de subsidio para la recomposición de sus fincas y la asociación por contrato de 10 años con sus bodegueros habituales. Éstos también reciben apoyo financiero para la mejora tecnológica y sus recursos humanos.
Los productores -que serán asociados por el nexo de sus bodegas, secaderos de pasas, empacadores de uva en fresco o elaboradoras de mostos, no recibirán el subsidio directamente, sino que la organización se encarga de financiar a los proveedores de las reformas y al asesor del proyecto de integración de cada grupo.
En Mendoza, San Juan, La Rioja y Río Negro ya están en gestación los grupos, que ahora entran en la etapa de precisión y formalización, para ser analizados luego por la COVIAR, de manera que el BID aporte los primeros giros a proyectos aprobados. Los Centros de Desarrollo Vitícola de cada zona, entran ahora en una etapa de ejecución intensa.
El plan propone llegar en 5 años de ejecución del programa a unos 60 grupos asociativos (cada uno con un mínimo de 10 productores asociados), un total de 1.800 productores primarios, unos 60 establecimientos líderes y un total de 10.000 hectáreas asistidas. Los viñedos menores a 10 ha representaban en 2005 el 32 % de la superficie total cultivada con vides, mientras que los mayores a 25 ha tenían el 43 % de la misma. Hoy, los viñedos de hasta 25 ha representan el 94% del total de viñedos existentes, en manos del segmento superior de los que podemos considerar pequeños viñateros. Así, una cantidad no menor de 5.000 a 6.000 pequeños y medianos productores vitícolas no integrados subsisten en la actividad desconectados de la cadena.
