El proyecto oficial de transformar un vasto valle inhabitado del noroeste sanjuanino en una nueva región agrícola ganadera recibió un envión en los últimos días al conocerse las conclusiones de un estudio que por encargo del Gobierno realizó el INTA. La investigación realizada durante 20 meses determina que 48.000 hectáreas del campo Caballo Anca -de un total de 68.406 expropiadas entre Valle Fértil y Jáchal con el plan de fundar una colonia agrícola- tienen potencial para el cultivo de vid, olivos para aceite y pasturas; y también para el desarrollo ganadero, según indica el informe al que accedió en exclusiva DIARIO DE CUYO. ‘’Se hizo un estudio de campo, de suelos, de clima y de agua y se descartó sólo el 30% de áreas marginales. De las 68 mil hectáreas de Caballo Anca, el 70 por ciento es potencialmente apto para el desarrollo económico’’, afirmó el ministro de Producción, Marcelo Alós. El informe, realizado entre abril de 2012 y diciembre de 2013, cuyos resultados se difunden ahora, determina que se pueden realizar casi las mismas actividades que en el Valle de Tulum, que tiene unas 120.000 hectáreas de desarrollo agropecuario, con lo cual Caballo Anca tiene potencial para sumar un 40% a esa superficie, o bien agregar un tercio si se compara con lo explotado en todos los valles sanjuaninos, que son unas 150.000 hectáreas.

Los análisis de suelos y salinidad, y las temperaturas medias de invierno y verano en la zona determinan que la superficie económicamente útil se puede dividir en zonas con diferente potencial (ver infografía). La zona noroeste del campo sirve para el cultivo de olivos para aceite, y de vid con alto requerimiento climático, ‘o sea, variedades de uvas finas, del tipo de las que se obtienen en Pedernal o en Calingasta’’, acotó Alós. En el noreste hay dos zonas claramente determinadas para viñedos en general -donde el Gobierno pondrá la lupa para averiguar si pueden ser para variedades de pasa y mosto, y también para pistachos-, y luego hay una franja central salpicada por médanos donde habrá que combinar un área de conservación del bosque natural con el cultivo de pasturas. El sureste sirve para la cría de ganado.

‘’Es una gran posibilidad para incrementar la frontera agrícola de San Juan. Además, al haberse comprobado que en el subsuelo hay agua en buena cantidad y volumen, hasta podemos pensar en extraerla con perforaciones que funcionen con energía producida por paneles fotovoltaicos, para lo cual cobra relevancia la fábrica solar. También se pueden instalar allí centrales de generación solar’’, planea el gobernador José Luis Gioja, con los resultados en la mano.

‘’Somos optimistas, pero sabemos que aún queda mucho por hacer. El paso siguiente es tomar la decisión política y conseguir financiamiento para dotarlo de servicios. También hay que buscar los colonos, averiguar si hay interés’’, dijo el ministro Alós.

El dato es muy alentador para las autoridades que desde el 2008 vienen realizando acciones directas en ese campo, con el objetivo de colonizarlo y ampliar la superficie agrícola de la provincia: por esas tierras de Caballo Anca pasa la estratégica ruta 150 que forma parte del corredor bioceánico y hace 6 años iban a ser rematadas por una suma irrisoria. El Gobierno encaró la expropiación que ya concluyó -a fines del año pasado, cuando el gobernador Gioja tuvo el accidente se frustró el acto de toma de posesión del campo-, en dos meses se habilitará la ruta 150 y ya se inauguró la línea eléctrica a lo largo de toda la traza. Ahora, el estudio de factibilidad del suelo dio resultados positivos, pero se encargó otro para averiguar el volumen agua subterránea y de recarga del Río Bermejo que pasa por la zona (ver aparte).