La Justicia Federal hizo lugar ayer a la mañana a la acción de amparo que presentó la Electrometalúrgica Andina hace 10 días solicitando la suspensión de los efectos de la resolución 240/2003 de la Secretaria de Energía de la Nación, con lo cual eximió temporalmente a la fábrica de carburo de pagar los sobrecostos en la tarifa eléctrica, un extra establecido en esa resolución que tenía asfixiada a la firma y por lo cual había peligro de que cerrara sus puertas impactando en 340 empleos directos y otros 2.000 indirectos. ’’Es una medida cautelar que, mientras se sustancie una sentencia de fondo sobre la inconstitucionalidad de la resolución que es lo que pedimos, nos da la posibilidad de no pagar los Sobrecostos Transitorios de Despacho. Esto nos va a permitir seguir, pensar en arrancar hornos y afrontar un panorama distinto’’, dijo el titular de la EMA, Roberto Carmona, minutos después de anunciar la novedad a los centenares de empleados con sus familias que se habían agolpado en las puertas de la fábrica en Chimbas, iniciando ayer en la madrugada un paro ante el inminente cierre de la firma. ’’Hemos decidido levantar las medidas de fuerza y la movilización que teníamos prevista a Casa de Gobierno.
Volvemos a trabajar y esperamos que se enciendan otra vez los hornos, ya estamos aliviados’’, dijo al mediodía José Gordillo, secretario General del Sindicato de Químicos. La medida dictada por el titular del Juzgado Federal 2, Leopoldo Rago Gallo es por 3 meses pero según el abogado de la firma, Oscar Cuadros, pueden extenderse (ver aparte). En la práctica es una valiosa ayuda para la fábrica de carburo porque abre un paraguas legal que da tiempo al Gobierno provincial para continuar las gestiones de buenos oficios que lleva adelante en el Ministerio de Planificación Federal. El ministro local José Strada está encargado de las negociaciones para encontrar una solución de fondo. A principios de junio los directivos de EMA anunciaron el cierre de la planta en Chimbas debido a que no puede competir con las menores tarifas de electricidad que paga su competidora en Mendoza.
La EMA por ser un GUMA, o gran consumidor eléctrico (algo que la firma pidió hace muchos años para pagar menos por la energía) afronta desde el 2003 un sobrecosto por el precio de la energía de entre 35% a 57,3% del valor total de la factura, que el año pasado alcanzó los $26 millones. Su competidora mendocina Globe Metales está exenta del pago de esos costos. El gremio de los Químicos efectuó una denuncia laboral el 16 de julio pasado ante el Ministerio de Trabajo indicando que funcionaba sólo 1 de 6 hornos, que ya se le había dado vacaciones al personal y que había peligro de cerrar. Ayer además venció una factura eléctrica por $4 millones ($3 millones eran de sobrecostos) y la EMA corría el riesgo de corte de luz.

