Carburo: las propietarias de Electrometalúrgica Andina en el predio fabril el último invierno, cuando comenzaron los problemas por los aumentos tarifarios en Argentina.

 

La semana pasada los directivos de la fábrica de carburo Electrometalúrgica Andina recibieron la noticia de que finalmente llegará un desembolso de $21,4 millones, una ayuda nacional prometida en junio pasado para que las empresas electrointensivas puedan hacer frente al impuestazo en las tarifas eléctricas. Pero pese al salvavidas millonario, la EMA aún está lejos de ver la luz al final del túnel. Según aseguraron directivos de la firma a DIARIO DE CUYO, los problemas de competitividad siguen en el 2017 si la Nación no cambia el esquema tarifario, lo que lisa y llanamente les impide garantizar el mantenimiento de las fuentes laborales el año próximo.  

La empresa viene de despedir a 60 trabajadores y sus directivos ven difícil mantener a los 200 restantes si no surge del gobierno de Macri un plan de tarifas más convenientes para las electrointensivas. Andina, junto a la mendocina Globe Metals, son las de mayor riesgo en el país, pero mientras la mendocina cuenta con una planta laboral de 72 trabajadores para la producción de un horno, aquí la EMA tiene casi el triple.  

Primer paso 
 
El pasado 1 de diciembre se conoció que EMA inició un procedimiento preventivo de crisis que llegó a la Subsecretaría de Trabajo y que incluyó el despido de 60 trabajadores y la suspensión de otros 30. Argumentaron una caída en la producción, y altos costos en las tarifa eléctrica. 

 

Es una encrucijada, más cuando el gobierno local -que firmó para lograr el desembolso nacional- pide como contraparte conservar las fuentes laborales. "Las propietarias de la empresa están trabajando con las autoridades del Ministerio de Producción en busca de una solución, acá el elemento por el que no nos ponemos de acuerdo es que no debe haber más despidos. Es por eso que estamos consiguiendo en el orden nacional un subsidio", dijo la semana pasada el gobernador Sergio Uñac, al anunciar que había firmado con la Nación la llegada de fondos, que además de la planta de carburo beneficiarán a otras 1.400 empresas locales (ver aparte). 

Pero mientras tanto, en la fábrica que actualmente dirigen las hermanas Patricia y Alicia Carmona sacan algunas cuentas que no le gustarán al gobierno. Por ejemplo, que el costo de la energía entre los meses de febrero y octubre de este año ascendió a $108 millones con un solo horno prendido en producción; y que el subsidio que les otorgó la Nación alcanza únicamente para pagar el 19,8% de esas facturas. "Es muy difícil competir con los costos en el mercado mundial, a pesar de que esta empresa tiene la ventaja de producir parte de su propia energía, cuando mandan agua en los canales, pero no con la empresa a pleno. La única forma de que la empresa tenga números positivos es ajustando la dotación de personal", dijeron en voz baja fuentes de la firma. Andina muestra un costo laboral mensual de $9 millones y los directivos dicen que es muy alto, que los sobrepasa financiera y económicamente y que si bien quieren preservar la fuente de trabajo, han estado mucho tiempo tratando de sostener algo que hoy es imposible.   

SUBE – El subsidio 
 
El Ministerio de Producción nacional asignó una ayuda económica a la fábrica de carburo local para solventar el nuevo esquema tarifario del servicio público de electricidad (Resolución 327), para consumos entre el 1 de julio y 31 de diciembre. 

BAJA  – Achiques 
 
El subsidio no sigue en el 2017 y la tarifa vuelve a su plenitud. En la firma dicen que producir con ese costo eléctrico es para perder plata, porque implica con esos valores tener sobredimensionada la planta de personal.