Pese a que desde fines de marzo no volvieron a producirse nevadas, lo que está despertando inquietud por la futura disponibilidad de recursos hídricos; dos expertos argentinos consultados por DIARIO DE CUYO indicaron que los pronósticos agroclimáticos que disponen indican que hasta septiembre van a haber precipitaciones de nieve superiores a los valores medios en San Juan y en Cuyo. De confirmarse estos pronósticos, la provincia podría salir de la crisis hídrica que arrastra hace 5 años (ver página 3). Quienes están esperanzados en que esto ocurra son Ricardo Villalba, director del Instituto Argentino de Nivología, Glaciología y Ciencias Ambientales (Ianigla), e investigador del Conicet, y Eduardo Sierra, especialista en Agroclimatología, quienes coincidieron en confirmar que este invierno se ha desarrollado un episodio del fenómeno El Niño, el cual está asociado a precipitaciones níveas. “Eso es lo que indican las fuentes internacionales y es lo que esperamos, que este año la precipitación nívea en esta zona por lo menos alcance un valor normal. Por lo menos, por arriba del valor medio, tal vez no muy abundante pero definitivamente no deficitaria como la que hemos tenido en los últimos 5 años”, dijo Villalba. “Tal como sucede en los episodios de ‘El Niño‘ las áreas montañosas recibirán buenas nevadas, asegurando un buen aporte de agua para riego cuando se produzca el deshielo primaveral”, aseguró, por su lado, Sierra.

FENÓMENO EN EL PACIFICO

Los expertos consultados informaron que las nevadas en los Andes centrales, donde están las provincias de San Juan y Mendoza, están fuertemente asociadas a la ocurrencia de eventos “Niño” en el océano Pacifico tropical. “Durante las últimas semanas, el Pacífico ecuatorial continuó calentándose por encima de lo normal, dando inicio a un episodio de ‘El Niño‘, de considerable intensidad, cuya existencia ya ha sido reconocida por la mayoría de los servicios meteorológicos del mundo”, aseguró Sierra. Villalba explicó que un evento Niño es cuando la temperatura del mar en el Pacifico comienza a aumentar, es decir, el océano comienza a calentarse.

“El Niño comienza cuando el océano aumenta un grado centígrado más, y esto ya ocurrió en abril de este año. A partir de allí se siguió calentando y a esta altura de junio creció cerca de 1,5 grados centígrados. Hay más de 30 pronósticos de distintas instituciones internacionales que indican que seguirá aumentando hasta 2,5 grados más para el mes de octubre o noviembre”, explicó Villalba.

Agregó que “en base a la relación que existe entre el evento Niño y las nevadas en cordillera, los pronósticos indican que vamos a tener un año con precipitaciones normales o buenas, y estaríamos saliendo de esta emergencia hídrica que han tenido las provincias cuyanas en estos 5 años en los cuales la nieve siempre estuvo por debajo de los valores medios. O sea, volveríamos a un año normal”.

Pese a los informes científicos, la realidad es que hasta ahora, que ya casi finaliza junio, no se ha acumulado nieve en la cuenca del río San Juan. “Es verdad que no hay nieve en cordillera. Aquí en Mendoza ha nevado algo en el Sur de la provincia pero necesitamos mucho más que eso, y en marzo hubo una nevada inusual en San Juan y nada más. Los datos son que en teoría, este invierno van a haber condiciones propicias para las nevadas. Esperemos que esto suceda ya que hasta ahora no se ve una clara definición de un invierno nevador, aunque los pronósticos son consistentes”, aseguró Villalba.

Esta contradicción entre la teoría y la realidad también tiene su explicación científica, según agregó Sierra. El experto explicó que a la vez que se calienta el océano Pacifico, también se está calentando el Atlántico “lo que imprimirá una fuerte irregularidad a la marcha de las precipitaciones”.

“Esta combinación de factores contrapuestos producirá un escenario climático sumamente perturbado. En Cuyo y el centro y Sur del área agrícola chilena observarán precipitaciones normales a superiores a lo normal, aunque muy irregulares en su distribución, tanto en el espacio como en el tiempo”, informó Sierra.

Para la primavera, sostuvo que si bien se producirán calores tempranos, se presentará un moderado riesgo de heladas tardías en toda el área agrícola chilena, argentina y uruguaya, y en el Sur del área agrícola del Brasil.