En la agrotécnica Manuel Belgrano de Jáchal se reemplazarán los salones precarios en los que 420 chicos de la secundaria ordeñan la cabras, y hacen dulces y quesos. Y en la Benita Dávila de los Ríos, en Albardón; esperan contar con la cocina y el salón, además de agrandar las aulas existentes para que el establecimiento pase a ser de jornada completa. Ambos proyectos están más cerca ahora que la provincia destinó, con fondos propios, casi 9 millones de pesos para licitar las obras de los dos establecimientos educativos. La fuerte suma es la primera de este año en escuelas con plata de la provincia, la apertura de sobres será el 29 de mayo próximo y el plazo de ejecución de ambas obras es de 270 días, con lo cual calculan terminar los trabajos para enero o febrero de 2013. La inversión más alta será para la escuela primaria de Albardon, con $ 4.894.261. Según explicó su directora, Adela Norte; a la vieja escuela (data de 1934) se le realizará una cocina y un salón multiuso con la idea de transformarla en un establecimiento de jornada completa para los 150 alumnos de jardín y primaria. ‘’Tiene dos alas con 5 aulas en una y 6 en otra, que son muy chicas y con techos bajos de chapas. En invierno hace mucho frío y en verano mucho calor’’, dijo la directora. A las aulas se les construirá techo de losa y se las ampliará. También se hará una casa para la portera que reemplazará a la actual de adobe, una biblioteca y una sala de informática. La otra licitación es para ampliar la Agrotécnica de Jáchal, que inicia ahora los pasos para la segunda etapa del proyecto, luego de que el edificio se hizo a nuevo el año pasado. Se convertirá así en una de las más modernas de la provincia. A esta obra se destinaron $ 3.859.312 y según dijo el director, Angel Molina; las ampliaciones son todas para las prácticas productivas de los alumnos. La escuela tiene un predio de 40 hectáreas, a 3 kilómetros de la villa cabecera; con corrales con 120 cabezas de cabras. Ahora les construirán una sala de ordeñe moderna, una fábrica de dulces y una fábrica de quesos de cabra. ‘’Todas esas tareas las hacemos desde hace 3 años en un sala muy precaria y todo junto. Ya contamos con todas las maquinarias modernas, que son españolas y con calderas, pero están todas amontonadas y no están en línea. Además están ubicadas al lado del área de faena’’, dijo Molina. Agregó que toda la producción se vende en la zona: la compra la gente con intolerancia a la lactosa (leche vacuna), que sólo puede consumir leche de cabra.