Dueños del living en la pasión del fútbol, los que seguimos en estos días la huella regional de la vitivinicultura pudimos diversificar la atención sobre el vino, el mosto y el agua escasa, con un corto publicitario en TV que promociona un producto ‘con base vino‘, pero mezclado con jugos o gaseosas. ‘Dos Tonos‘ -una propuesta del reconocido Grupo Peñaflor- insistía el comercial, pautado en los horarios de máxima tensión en los canales futboleros. Y el debate no tardó en instalarse en los cafetines vitivinícolas durante esta última semana. ‘¿Hacia dónde tiende el consumo nacional?‘. El mensaje de los empresarios del vino con jugo fue claro: ‘estamos intentando posicionarnos con un producto innovador en un sector del mercado que quiere consumir éste tipo de productos, bajo en alcohol‘. Los mercados de consumo y venta también fueron específicamente apuntados. Al Gran Buenos Aires, el Gran Rosario, Córdoba y el noreste del país iba indefectiblemente dirigido el mensaje como ‘nichos‘ donde se consumen 7 de cada 10 litros de la producción total destinada al mercado interno. Todo éste tema se instaló en el centro del debate, justo en la semana que hubo algunos planteos sobre ‘grado alcohólico‘ fijado por el INV en conjunto con la fecha de liberación de los caldos nuevos.
Desde el Este de la provincia de Mendoza vinieron los primeros embates sobre el tema, cuando desde Centro de Viñateros y Bodegueros del Este -en su almuerzo anual-, se indicó que si bien el Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV) estableció 12,90° para los vinos tintos, ‘los compradores exigen 13,10°, porque sostienen que se pierden algunas décimas en el traslado o el fraccionamiento. Y como este año el grado fue más alto que el del año pasado, mucha gente, que tiene 12.90° justos en las piletas, puede quedarse con sus vinos bloqueados‘, advierten. La respuesta del INV no se hizo esperar. Guillermo García, titular del organismo, enfatizó que ‘se está mezclando un tema comercial con una decisión técnica‘, refiriéndose a la disposición adoptada por el organismo que estableció a fines de febrero una resolución para establecer el grado, que permite la cosecha temprana para vinos de bajo grado. ‘Esa norma está vigente y hubo establecimientos que manifestaron su interés por elaborar ese tipo de vinos. La resolución contempla los vinos livianos‘, dijo. Pero explicó que un planteo realizado por empresas de vinos básicos será analizado ‘muy en profundidad, porque con la edulcoración pueden llegar a generar un volumen adicional de vinos, situación que desequilibraría a la industria‘. En concreto, la pregunta que se hacen los expertos es saber cuál es la madurez que tiene hoy el sector vitivinícola para poder incorporar tecnología que permita darle al consumidor un grado más acorde o en definitiva ‘más bajo‘, sin agregar volumen o generar distorsiones económicas‘. Todo un tema al que se suma la propuesta de la mezcla entre vino, jugo y gaseosa, instalados en la agenda vitivinícola de cara a la próxima revisión de los lineamientos de la Coviar que se hará en el oasis Este de Mendoza a finales de julio. Mientras, la vitivinicultura institucional sigue sumada a las mesas de debate y análisis por su crítica situación con las previsiones del agua escasa y las reformas y cambios de infraestructura que esto implica.
