La posibilidad que tiene un pequeño emprendedor de acceder a un crédito en un banco, es prácticamente una en un millón. Los requisitos, a veces despiadados, hacen que queden excluidos de cualquier ayuda financiera posible. Tomando como ejemplo los "Préstamos Yunus" (ver recuadro), el gobierno nacional creó el Programa de Microcrédito, que está destinado a este sector de las economías regionales. Ayer, el gobierno de San Juan llevó adelante la entrega de más de 100 mil pesos de esa línea de créditos blandos, sin garantías.
Son préstamos que se dan a "Grupos Solidarios", para ello los emprendedores se unen y se asocian con una ONG o asociación civil que hace de garante. El único requisito es que el emprendedor demuestre que sus ingresos no superan la suma de tres salarios mínimos ($1400 aproximadamente).
Ayer el gobernador José Luis Gioja junto al Ministerio de Desarrollo Humano, entregó la segunda etapa de los microcréditos -la primera se hizo a principio de año (ver aparte)- y distribuyó el dinero entre dos asociaciones: $114.000 para la Asociación Civil de Fomento y Desarrollo de Astica (ACFDA), Valle Fértil y para la Asociación de Productores- Ganaderos de Jáchal se destinaron $67.600.
Esas entidades tienen potestad para seleccionar a los pequeños productores que aspiran a conseguir financiamiento -son elegidos preferentemente los que se asocien- y luego lo reparten. "Es bueno que nos den herramientas y no que tengamos que mendigar para pedir un bolsón. A nosotros nos dignifica como personas", dijo Miguel Fernández de ACFDA.
Los créditos
Existen dos líneas, una que incluye insumos, materias primas y otra de activos fijos (maquinaria). Ambas tienen una tasa de interés del 6% anual. En la primera, en el transcurso de un año se podrán otorgar 4 préstamos por emprendimiento, divididos en tres cuotas de hasta 3.000 pesos, pudiendo llegar al cuarto por un monto cercano a 10.000 pesos.
Para la compra de maquinaria se podrán dar 3 préstamos en el año, siendo el primero de 4.000 pesos, llegando a los 10.000 en el último otorgamiento. Los emprendedores deberán conformar "grupos solidarios" que estén conformados por tres de ellos, que deben unirse y garantizarse mutuamente el pago del crédito. Las devoluciones tienen tiempos variables. Por ejemplo, si se presta el dinero para una plantación, se devuelve cuando se cosecha.
Daniel Molina, ministro de Desarrollo Humano, destacó que "cada vez hay más gente que quiere trabajar, aunque muchos digan que hay beneficios que generan vagos. Esto es una muestra de personas que quieren crecer".
En sintonía, el gobernador Gioja destacó también la necesidad de fomentar actividades que le den vida a las economías regionales. "No sirven las dádivas, lo que sirve es darle la oportunidad a la gente de vivir con dignidad", dijo el mandatario provincial. El dinero llega de Nación a través del Programa de Microcrédito, que es recepcionado por un "Consorcio" que está integrado por el Ministerio de la Producción y el de Desarrollo Humano, la Facultad de Ciencias Sociales de la UNSJ y Fecoagro. Luego a través de "Promotores" son relevados los productores interesados.

