Poco a poco la basura se ha ido convirtiendo en un negocio atractivo en San Juan. Entre los años 2011 y lo que va del 2016 el Parque de Tecnologías Ambientales (PTA) recolectó, procesó y comercializó unas 4.000 toneladas de plásticos, cartones y vidrios, llegando a recaudar unos 6 millones de pesos en ese lapso.
Con los ingresos por la venta se cubren parte de los gastos operativos del moderno complejo donde se trata la basura del Gran San Juan y donde se empleó y capacitó a los cartoneros que salieron de la informalidad. A cinco años de su puesta en marcha, la recolección de residuos oficial está atrayendo cada vez a más compradores, e incluso interesando a inversores que demandan los materiales valiosos que se tiran en las calles, según contó Ariel Pitavino, el director del complejo. Eso explica que la demanda por las 60 toneladas de la primera venta -y donde se movilizaron menos de 200 mil pesos- fue creciendo hasta el pasado 9 de marzo en que se vendieron 380 toneladas por casi 800 mil pesos.
Los compradores son recuperadoras o recicladoras que se llevan el producto para luego darle otros usos. Las empresas locales de la primera hora son Don Mariano y Eco Metal. Luego, con el transcurso de los años y a medida que se iban enterando de la producción local de residuos rescatados se fueron sumando firmas de otras provincias tales como Reciclados Plásticos y Macrometal, o las que vienen de Buenos Aires como Cabelmo y Ecopet.
La semana pasada apareció otra interesada: Fibras Argentinas, empresa de capitales chinos que se dedica a la recuperación del PET (envases plásticos) para la producción de fibras sintéticas para la confección de camperas de polar y cubiertas de colchones y almohadas. ‘’Me han dicho que tiene muy buenos precios para ofertar, y que se presentará en la próxima licitación de productos, en pocas semanas más’’, dijo Pitavino. En efecto, Fibras Argentinas aterrizó en San Juan de la mano de la empresa local Lomas del Sol que en su plan de diversificación de los negocios agrícolas decidió incursionar en negocios no tan grandes pero con futuro, como el del reciclado. ‘’Tenemos relación con esta empresa y como primera medida nos vamos a presentar a la próxima licitación’’, dijo el dueño de Lomas del Sol, Francisco Paladini. Pero agregó que el proyecto es más ambicioso, porque apuntan a participar en licitaciones anuales y adquirir todo el producido de PET del centro de tratamiento y disposición final de residuos sólidos urbanos ubicado en Rivadavia. En esa etapa, de concretarse, prometen traer técnicos especializados en disposición de residuos para elevar el porcentaje de recuperación, de los 8 a 10% actuales a un 25 o 30 por ciento. ‘’También está en el proyecto la instalación de una procesadora de molienda de PET si es posible’’, dice Paladini.
En el gobierno saben que cada día se abre más el abanico de ofertas y por eso esperan la promulgación de la Ley del Complejo Ambiental San Juan (ver aparte), que entre otras cosas permitirá por ejemplo realizar licitaciones anuales de la basura. ‘’Van apareciendo oferentes cada día. Hay otro interesado en recuperar los plásticos de menor valor, fundirlos y producir estacas que pueden utilizarse para los viñedos’’, se entusiasma Raúl Tello, secretario de Estado de Ambiente y Desarrollo Sustentable. Materia prima no faltará. La basura crece al ritmo del crecimiento vegetativo de la población y del consumo. En San Juan en el 2011 ingresaban al parque 11 mil toneladas anuales. Hoy ya son 16 mil toneladas.

