La experta en economía del vino de France AgriMer, Françoises Brugiere, presentó hace días un interesante trabajo sobre evolución de los distintos envases de vino en siete mercados consumidores del mundo y que publicará el prestigioso Observatorio Español del Mercado del Vino. Entre los analizados, sorprende la progresión del bag in Box en Francia, Dinamarca y Bélgica, mientras que la botella de 750 centímetros cúbicos se mantiene como principal forma de vender en el Reino Unido, el bag in Box sigue fuerte en Australia pero disminuyendo su cuota. Mientras que en España y Alemania se complementa con variedades del Bag in Box, en especial el de un litro. Del análisis presentado, lo más llamativo es cómo el Bag in Box progresó en el mercado francés, aumentó las ventas y alcanzó casi un 40 % del mercado. Este aumento se produjo en detrimento de las ventas en botella de vidrio de 750 cm3 cuya cuota pasó de más del 70% del total de las ventas en el 2001 a poco más del 50% en el 2014.
En Dinamarca y en otros países escandinavos, el bag in Box alcanzó un 41% en el mercado del consumo de vino en alimentación, frente al 36% del año 2009, en detrimento de la botella de 750cm3 cuya cuota disminuyó del 58% al 51% en el mismo período. En Bélgica alcanza el 32% del marcado, pero subiendo desde el 26% en el 2009. Por país de adquisición, quienes suministran de Bag in Box a Bélgica son principalmente Sudáfrica, Chile, España y Australia, mientras que el vino adquirido en Italia y Argentina es prácticamente en su totalidad en botellas de 750cm3. Situación muy diferente en el mercado británico, donde la proporción de ventas en Bag inBox es pequeña. Así, Sudáfrica, Australia y Francia aparecen como los países suministradores de vino al mercado británico con mayor proporción de Bag in Box dentro de sus respectivas ventas, con porcentajes entre el casi 15% de Sudáfrica y cerca del 10% de Australia, Francia e Italia. Por el contrario, las ventas españolas al mercado británico apenas se hacen en un 3,6% en bag in box. El consumo de vino de Australia se hace cada vez más en botella, el bag in Box pasó a suponer un 70% del mercado en 1985 a menos del 40% en épocas más recientes, cediendo terreno a la botella de vidrio. Es igualmente escasa la presencia del Bag in Box en Alemania y España.
PROGRAMA INV: Los exportadores argentinos deben
tener presente que este envase crece en el mundo en desmedro de la botella donde los costos juegan un papel fundamental. En este aspecto hay que destacar el gran acierto del Instituto Nacional de Vitivinicultura en promover el uso del Bag in Box. El INV lleva adelante un programa con el fin de impulsar el consumo de vino en Argentina a través del posicionamiento de envases de 3 a 5 litros, para posicionar el Bag in Box en el mercado interno nacional. Para ello la estrategia es capacitar a bodegas, canales de distribución y consumidores. Las acciones que realizan en las bodegas son informar acerca de las ventajas del envase y las buenas prácticas de manufacturas para la optimización del fraccionamiento a través de la distribución de 500 manuales de BPM. En los canales de distribución comunicar las ventajas de su uso y su comercialización, a través del material informativo y promocional.
Por último comunicar a los consumidores el uso del envase y sus beneficios. Hoy, en la tarea de comunicación, 16 inspectores recorren los centros de consumo más importantes de Argentina. También se suman las empresas desarrolladoras de este envase en Argentina, como Smurfit Kappa Bag in Box, compañía multinacional con 6 fábricas de envases Bag in Box en el mundo.

