La Nación dio el OK definitivo para entregarle un subsidio de 15 millones de pesos a la provincia para que desarrolle el prototipo de una planta que apunta a transformar la basura orgánica (restos de comida y ramas de árboles, por ejemplo) en energía eléctrica. Es la primera vez que San Juan consigue un aporte de tal magnitud para un proyecto tecnológico, que incluso supera en 5 millones de pesos el Presupuesto 2013 de la Secretaría de Ciencia y Tecnología, el área que gestionó los fondos. Con esa partida, más la inversión de 3 empresas privadas que pondrán otros 15 millones, en un mes se empezará a trabajar en la construcción de una central inédita en el país, cuya finalidad es convertir un pasivo ambiental en un recurso estratégico, explicó Tulio Del Bono, titular de la cartera científica.

La conquista de fondos para la aplicación tecnológica es una de las metas que exigió el gobernador José Luis Gioja cuando el año pasado elevó de rango al área de Ciencia. El mismo Del Bono reconoce que el mandatario lo convocó para que “traccione” recursos, merced a sus contactos nacionales. Sucede que el funcionario fue uno de los primeros justicialistas en apostar a un por entonces desconocido Néstor Kirchner como candidato presidencial. Como reconocimiento, el santacruceño lo nombró secretario de Ciencia y Técnica de la Nación. Actualmente mantiene un excelente vínculo con Cristina Fernández, pero aclaró que más allá de la relación “las partidas se distribuyen en función de la presentación de muchos y buenos proyectos”.

En noviembre, la Secretaría presentó el trabajo en la Nación, el cual fue elaborado por el Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI), que obtuvo el OK para su financiamiento a comienzos de este mes. El dinero llegará en un mes y se destinará a la compra de materiales para la construcción de la central, la contratación de expertos consultores y el pago de viáticos del personal, señaló Del Bono. Además, 3 empresas privadas de Mendoza y ligadas al rubro metalúrgico invertirán otros 15.400.060 pesos para armar la parte electromecánica de la planta.

El sistema consiste en la quema de residuos orgánicos, cuyo calor nutre turbinas de vapor y de gas que generan electricidad (ver infografía). El mecanismo será sometido a pruebas durante un año y en el caso de que sea exitoso, se instalará en la planta de Rivadavia, que procesa unas 200 toneladas de basura por día. El prototipo estará ubicado en Sarmiento, en un lugar a definir, y se “alimentará” con los residuos del departamento, que produce unas 10 toneladas diarias. Del Bono aclaró que el proyecto puede fallar, pero “si hay que hacer modificaciones, por lo menos se tendrá la estructura. Y si hay que realizar inversiones, seguiremos apelando a la Nación”.