Nunca hubo tantos problemas en San Juan para conseguir combustible como en este año y a pesar que dicen que sucede en otros lados del país, lo cierto es que es la provincia que más inconvenientes de abastecimiento tiene en todo Cuyo. Además, encabeza el pelotón junto a otras cinco provincias de las peores abastecidas, donde a diario la gente tiene que lidiar para llenar el tanque, según se desprende de un relevamiento realizado por DIARIO DE CUYO en las redacciones de los diarios de cada una de las 24 provincias del país (ver infografía).

Que el cupo no alcanza. Que la demanda aumentó. Que el problema es con la Súper y no con la Premium. Que pronto se normalizará. Que los precios deben ser más altos para que las compañías produzcan más. Estas y otras tantas, son algunas de las justificaciones que día a día suele salir del seno de la Cámara de Expendedores de Combustibles provincial. En este sentido, todos los caminos conducen a la creciente demanda local, pero ahora bien, en Mendoza, Córdoba o Capital Federal, ¿no aumentó el consumo? Seguramente sí, pero los graves problemas están acá.

El primer espejo que tiene San Juan para saber dónde está parado, es lo que ocurre en las vecinas provincias. En el caso de Mendoza, los problemas sólo se suscitan los fines de semana, según comentó Federico Manrique, del portal digital MDZ: "En la semana es normal, excepto alguna cuestión excepcional que provoque un faltante, pero jamás te vas a encontrar con gente haciendo cola”. Hacia el Este, los puntanos también no dan señales de tener inconvenientes para reponer combustible e incluso a pesar que el transporte que mueven sus industrias es permanente cliente de las bombas de nafta no acusan dificultades. "Nunca falta y si hay un problema, es porque tenés Premium y no Súper, pero en general es normal el abastecimiento”, dijo Cristian Flores del diario La República.

Al Norte provincial, ya en tierras riojanas, el panorama también es diametralmente opuesto a lo que sucede por estos lares. María Victoria Yampa, del matutino Nueva Rioja, señaló que "la provisión es normal. Acá se pidió la ampliación de cupo y como se la dieron, luego de marzo no hubo problemas, pero sí hay varios aumentos en los combustibles”.

Si para muestra basta un botón, en este caso San Juan se lleva "la perla negra" del Oeste argentino en materia de abastecimiento de combustible. No es un dato menor que, según datos oficiales, el cupo fijado para la provincia prácticamente no aumentó en los últimos años y que en el mismo tiempo la actividad económica se multiplicó. Muchas de las fichas estaban puestas en que luego de la liberación de los precios que en marzo resolvió la Secretaría de Comercio, la cuestión podía normalizarse, pero nada de eso ocurrió a pesar que el indicador electrónico de las bombas sanjuaninas modificó -siempre hacia arriba, claro- el valor, al punto que en los surtidores se llega a pagar hasta un 20% que en el arranque de año.


Las peores


En el mapa nacional, San Juan no es la única que arrastra problemas de combustible, pero con una particularidad, las demás provincias se sitúan al Noreste del territorio argentino, casi como una suerte de "zona roja" (ver mapa) y San Juan es la única que da la nota en el resto de la geografía.

En el pelotón de los que la pasan verdaderamente mal a la hora de cargar el tanque, San Juan comparte ese "privilegio" con Tucumán, Jujuy, Chaco, Formosa y Corrientes. "Es muy complicado trabajar así. Un problema tras otro nos genera tener poco combustible. Pero parece que hay que resignarse, porque si sucede en todo el país no hay muchas formas de que cada provincia mejore lo suyo”, comentó Exequiel Lagos, de El Comercial de Formosa. La situación se repite en el Chaco, donde Ignacio, de Diario Norte; explicó que "lo nuestro es mas grave junto con Corrientes, Misiones, Chaco y Formosa. Somos las únicas 4 que no tenemos ni gas. Cualquier suba de demanda por la actividad combinado al déficit de provisión de combustible hace todo mucho más dramático y preocupante porque los problemas se multiplican”, agregó.

En el resto de las jurisdicciones, los faltantes son muy puntuales y esporádicos -a veces se limitan a fines de semana largos, pero siempre se consigue, según admiten en las redacciones de los diarios consultados. O sea, en la mayoría de las provincias la gente no tiene que vivir haciendo colas o peregrinando por las estaciones para cargar combustible en su vehículo.