El proyecto minero binacional Pascua-Lama, que comparten la provincia de San Juan y la tercera región en Chile, sufrió ayer un nuevo revés cuando la Superintendencia de Medio Ambiente (SMA), el regulador ambiental en ese país; dio a conocer que le inició a Barrick una nueva investigación por haber detectado 10 incumplimientos.

Según el informe, los incumplimientos son en el cuidado de la flora y la vegetación, el monitoreo de glaciares y monitoreos sociales, entre otros; faltas que fueron detectadas entre los años 2013 y 2015, según informó ese organismo a través de un comunicado difundido ayer en medios chilenos.

Esta nueva formulación de cargos viene a empeorar la situación. No se conoció ayer exactamente cuáles son los nuevos cargos que le imputa el regulador ambiental a la Compañía Minera Nevada (de Barrick). Solamente se informó que se trata de 10 incumplimientos, uno de ellos por una infracción gravísima, 2 graves y 7 leves.

Ante este nuevo procedimiento, el infractor tendrá 10 días de plazo para presentar un Programa de Cumplimiento o 15 días de plazo para formular descargos ante la Superintendencia, tras lo cual continúa el proceso sancionatorio.

QUÉ DICE BARRICK

Ayer la compañía emitió un comunicado en el que admite haber sido informada en Chile tanto de la reapertura formal del procedimiento sancionatorio de la SMA como de la nueva causa. Respecto a la reapertura del primer proceso Barrick comunicó que "’se trata de una etapa esperada dentro de este tipo de procesos” y admite que "en el pasado Pascua-Lama en Chile ha cometido errores y equivocaciones” frente a los cuales "’hemos pedido disculpas y perdón con humildad y transparencia”.

"Sabemos que reiniciar el proyecto requiere demostrar que tenemos una nueva y mejor forma de abordar los desafíos", dijo Eduardo Flores, director Ejecutivo de Pascua-Lama. En cuanto a la nueva formulación de nuevos cargos, el ejecutivo anticipó que la compañía los va a estudiar y que realizará los descargos respectivos en el plazo que le aplica el organismo ambiental.

"Estimamos que es positivo que la autoridad nos dé la posibilidad de presentar antecedentes, programas de cumplimiento o descargos. Una de nuestras principales preocupaciones es trabajar con la mayor diligencia, eficiencia y cuidado para cumplir con nuestros compromisos regulatorios, sociales y ambientales", explicó Flores.