Casposo, la mina de oro y plata calingastina que el 27 de mayo del 2011 extrajo su primer lingote “oficial” -ese día se hizo el acto formal-, dará en el próximo mes de julio un paso clave: comenzarán a construir las galerías subterráneas para que a inicios del año 2013 empiecen a extraer el mineral desde más lo profundo y se complemente con la extracción a cielo abierto que desde hace 16 meses se lleva adelante en ese proyecto.

Estiman que unas 164.200 onzas de oro equivalentes están bajo tierra. Para esta etapa tomarán 100 personas más, explicaron desde la firma Troy Resources, a cargo del proyecto. La jachallera Gualcamayo también explotará bajo tierra en el mediano plazo (ver aparte).

“Estamos trabajando en el portal de acceso de lo que va a ser el túnel. Ya despejamos la zona y ahora empieza la etapa de consolidar ese portal a través de una malla, pernos de sujeción y un material que se le inyecta para darle fortaleza”, explicó Eduardo Machuca, de Troy Resources. La galería principal tendrá 5,50 metros de alto y 5 de ancho, suficientes como para que ingresen unos camiones y puedan extraer el mineral desde el interior y llevarlo a la planta de procesos. El profesional explicó que, a diferencia de la creencia popular, no se utilizará ningún tipo de rieles que transporten el mineral. “Estará todo dispuesto para el ingreso de los camiones”, comentó. No precisaron la inversión que demandará la “etapa subterránea”, pero se engloba dentro del presupuesto inicial que estimó la empresa y que se ubicó en los 45.000.000 de dólares. La Policía Minera es la encargada de seguir de cerca esta nueva etapa en que entrará la mina Casposo y que será todo un desafío ya que en la provincia las extracciones subterráneas son recientes. “La beta de mineral nos obligó por su geología a seguir para abajo y así cumplir con la expectativas de reservas que se calcularon en el proyecto”, apuntó Machuca.

Esta mina, que se calcula que en todo su ciclo tendrá unos 10 años de utilidad, es la última que se puso en producción en la provincia y es la más chica de las tres que están en esa etapa -las otras son Veladero (Iglesia) y Gualcamayo (Jáchal)-. De todas formas y a pesar de sus dimensiones, ocupa directamente a 312 personas y 199 que lo hacen a través de empresas contratistas. Mientras que en materia económica reportó el año pasado 2.014.462 de dólares en concepto de regalías; otros 701.704 de dólares que fueron a parar al Fondo Fiduciario de Infraestructura y desembolsó 5.672.979 de dólares en salarios y cargas sociales, detallaron.

“Se han cumplido en este tiempo de producción todas las expectativas que teníamos puestas en el proyecto. Para Troy es una gran responsabilidad explotar esta mina y seguir dando pasos en materia de exploración para”, contó Machuca. Es que el plan de la empresa alcanza una inversión de 10.000.000 de dólares en exploración que incluyen las zonas -cercanas a la mina- conocidas como Kamila (extensión SE), Cerro Norte, Mercado, Casposo Norte, Julieta y Castaño Nuevo.