Este mes la empresa Troy Resources, que opera el proyecto calingastino Casposo, dará un paso que quedará marcado en la historia de la minería provincial: empezará con la explotación de su mina subterránea, tras casi 12 meses donde se hicieron las galerías que conducen al mineral. Desde diciembre del 2010 a la fecha -aunque en mayo de 2011 se presentó el primer lingote ‘’oficial’’-, toda la extracción fue a cielo abierto, fase que continuará ‘’unos meses más’’ para luego enfocarse 100% en su faz subterránea. Por otra parte, en la mina jachallera Gualcamayo, que también tendrá su correlato de explotación subterránea, tienen planeado dentro de este tercer trimestre del año avanzar en esta fase extractiva, tras casi 4 años de hacerlo a cielo abierto (ver aparte). Las reservas bajo tierra del yacimiento calingastino ascienden a 303.600 onzas de oro equivalente, o sea el 65,5% de lo que acuna toda la mina, y la mineralización de plata se incrementa con la profundidad. Incluso esta nueva etapa en la que entrará Casposo también obligó al gremio minero AOMA a sentarse en la mesa de negociaciones con la empresa para definir un esquema laboral diferente, acorde a las nuevas tareas y exigencias que tendrán los trabajadores. La iniciación de la etapa subterránea extendió unos 4 años la vida útil del yacimiento. Troy Resources, cuando tomó posesión de la mina -antes en manos de Intrepid Mines-, estaba al tanto de que para extraer la mayoría de las reservas había que avanzar bajo tierra. Así las cosas, la empresa operadora del proyecto se valió de los servicios de una reconocida perforista canadiense con más de 50 años de experiencia en estas tareas y una subcontratista sanjuanina para meterse de lleno en esta nueva fase extractiva. Primero se enfocaron en la construcción del portal de acceso y una rampa que fue llevando a los diferentes niveles de producción. En este sentido y una vez alcanzado el primer nivel, se comenzó con la preparación del frente de producción, donde se construyó una galería paralela a la veta para así poder acceder al mineral que posteriormente se va a extraer, precisaron. También se hicieron los conductos de ventilación, un ítem de obra clave para el bienestar de los operarios bajo tierra. Otro aspecto sensible en este tipo de explotaciones subterráneas es el trabajo de apuntalamiento y encamisado de algunas secciones de las galerías, principalmente aquellas que atraviesan secciones con material suelto que pueden generar desprendimientos y provocar accidentes.

El perfil de la mina

Casposo será la quinta mina de oro subterránea del país, y la ‘’hermana menor’’ de las 3 minas en explotación que hay en la actualidad en San Juan. La más grande es la iglesiana Veladero (inició en 2005) y le sigue Gualcamayo (2008). Además el yacimiento calingastino -se emplaza en el distrito norteño de Villa Corral- es el de más baja altitud, apenas a 2.400 metros sobre el nivel del mar (msnm) y es de fácil acceso. Hoy -según informaron desde la firma Troy- hay empleados directamente a este proyecto 360 personas, donde la mayoría son del departamento. Igual, en Calingasta, siguen esperando por el desarrollo de todo el cordón de cobre que, al fin y al cabo, multiplicarán la mano de obra ocupada en la zona: El Pachón, Los Azules y Altar.