El área portuaria de Rosario, en Argentina, es uno de los centros agroindustriales más grandes del mundo, pero miles de camiones suelen atascarse a diario en los caminos pedregosos y repletos de baches que hay que recorrer para llegar a las instalaciones.

Argentina es el mayor exportador global de harina y aceite de soja, que se procesa principalmente en los mismos puertos fluviales de Rosario, por lo que las dificultades logísticas son centrales para los agricultores y las monumentales plantas de molienda que son abastecidas a través de precarios accesos.

"Es un problema muy grave. La falta de accesos eficientes genera un mayor costo de transporte, porque los camiones sufren demoras y también se rompen", afirmó Alfredo Sesé, secretario de la Comisión de Transporte de la Bolsa de Comercio de Rosario.

El calamitoso estado de los caminos, que se suma a una red ferroviaria deficiente, se ha convertido hace años en una gran contrariedad para el sector agrario, que es uno de los más competitivos del mundo pero que sufre altos costos en fletes.

El auge de la soja hizo crecer vigorosamente al polo industrial de los suburbios de Rosario en los últimos años, donde multinacionales como Louis Dreyfus, Cargill o Bunge realizaron millonarias inversiones para ampliar sus plantas.

Pero este crecimiento, de una zona que integra el núcleo agrícola del país austral, no fue acompañado por un desarrollo similar en el sistema de transporte.

"El que paga el sobrecosto del flete es el productor, porque debe entregar la mercadería en la terminal. Pero los que más se perjudican son los habitantes de la zona", añadió el especialista.

En el pico de la cosecha, ingresan aproximadamente entre 5.000 y 5.500 camiones por día a la zona portuaria de Rosario.

Timbúes

Detrás de embotellamientos de camiones y nubes de polvo está la planta de Louis Dreyfus en la localidad de Timbúes, casi 50 Km al Norte de Rosario, con capacidad para procesar 8.000 toneladas diarias de granos y almacenar más de 400.000 toneladas de alimentos.

La firma, que tiene otra fábrica aún mayor en Argentina, se mostró preocupada por una caída del margen de ganancias que las exportadoras y procesadoras de granos sufrieron en los últimos años como consecuencia de un alza en los costos, una baja en los ingresos y las deficiencias en el transporte.

"El polo sigue siendo competitivo, pero ha perdido competitividad, lo que nos preocupa un poco", señaló en una reciente entrevista Luis Zubizarreta, gerente de Relaciones Institucionales de la filial argentina de Louis Dreyfus.

Como parte de la solución al transporte en la región, técnicos del sector agropecuario y funcionarios oficiales elaboraron un plan que prevé mejorar los accesos a la ciudad de Rosario y a los puertos, así como extender la red ferroviaria.

Pero el ambicioso proyecto se encuentra demorado por su elevado costo, mientras las empresas procesadoras reclaman soluciones más rápidas, aunque sean parciales.

"Con unas pocas obras en las zonas de San Lorenzo -también cerca de Rosario- y de Timbúes el mejoramiento sería exponencial, porque la capacidad para recibir camiones y almacenar está, lo que hace falta es que los camiones puedan llegar ordenadamente a los puertos, lo que no requiere grandes inversiones", dijo Zubizarreta.

"Idealmente se podría hacer un desvío ferroviario de pocos kilómetros para poder recibir al (ferrocarril) Belgrano Cargas", agregó mientras decenas de camiones esperaban para descargar sus granos en una planta que trabajaba a toda máquina.